Puede que esta tarde los futuros Remco Evenepoel, Ion Izagirre y Pello Bilbao hayan participado en su primera carrera ciclista de sus trayectorias en la … recta del Boulevard en el que ya es un clásico de la Semana Grande de San Sebastián: la Bizikleta Festa.

A pesar del calor, el ambiente del evento que combina deporte y diversión para niños y niñas, ha sido una vez más espectacular. «Es una bonita iniciativa que motiva a hacer deporte. Padres y niños se apuntan y lo pasan en grande», declara Denis, técnico de Donostia Festak.

Desde bien antes de que los participantes echasen a pedalear se notaba que la tarde iba a ser especial. La música acompañaba a padres, madres, familiares y amigos, que no querían perderse la ocasión y se colocaban cerca de los suyos para dar ánimos e incluso ayudar con unas últimos detalles como colocar correctamente los cascos o repasar la importancia de los frenos.

Pero lo importante no es ganar y los jóvenes ciclistas lo tuvieron claro desde un principio. «Es la primera vez que participo y no vengo a competir, sino a pasármelo bien», declara Laura de 8 años en los instantes anteriores a la carrera. «Llevo muchos años participando, desde que era pequeño. Me gusta mucho porque lo hago con amigos. La idea es pasarlo bien y disfrutar», añade Mikel.

¡A pedalear!

Después de dar unas cuantas vueltas de preparación, unos 200 ciclistas de entre 5 y 10 años se preparaban para el gran momento divididos en tres grupos de edad: 5-6, 7-8 y 9-10. Poco a poco comenzaron a salir en grupos de siete u ocho al escuchar el silbato que daba el pistoletazo de salida de los cerca de 300 metros que tenían que recorrer en la recta del Boulevard, emulando a los ciclistas que hace apenas unas semanas terminaron allí la Clásica San Sebastián.

Hubo quien se decantó por una fuga inicial y en otras carreras la emoción se mantuvo hasta el final con varios ciclistas muy igualados en ritmo. Sea como fuere, todos eran aplaudidos y ovacionados por los allí presentes: desde los más habilidosos hasta los que quedaron rezagados.

También había variedad en la apariencia. Había quien iba vestido para la ocasión con maillots de los diferentes principales equipos profesionales como LIDL Trek o el UAE Team. Otros prefirieron ir de txuri-urdin con su camiseta de la Real y también hubo quien llevaba ropa casual, puesto que llegar a la meta no era más que el inicio de la tarde.

Nada más terminar, todos recibieron un helado y abandonaron el recinto para reencontrarse con sus padres para la merendola de la que disfrutaron a la sombra para hacer frente al calor que se vivió esta tarde. Y muchos como Marc, uno de los más ‘txikis’ en correr en la Bizikleta Festa en esta edición lo agradecieron. Sonriente, confesaba que le gustó la carrera y que practicó mucho para prepararse.

Después del refrigerio, llegó otro de los momentos que muchos estaban esperando: el sorteo de tres bicicletas, una por cada franja de edad. Con manos inocentes, todos esperaban con ganas escuchar el dorsal para comprobar si habían sido agraciados.

Bosco fue uno de los que tuvieron esa suerte. Al ser preguntado, respondía que «andaba mucho en la bici» y que esta nueva le iba a servir para seguir practicando.

Además de pasar una tarde entretenida, otro de los objetivos de esta fiesta del ciclismo es incentivar a las nuevas generaciones a practicar deporte y apuntarse en clubes para practicarlos.

Fomentar el ciclismo

Eventos como este, con 18 ediciones a sus espaldas, pueden ser el punto de partida para aficionarse a una nueva actividad que quien sabe si puede cambiar sus vidas. Eso intentan que pase desde Donostialdea Bizikletan Txirrindulari Eskola, institución que ha colaborado en la organización del evento.

Con todo ello, la merendola en la que han estado presentes una gran cantidad de familias, y en la que las risas y la alegría fueron predominantes, ha servido de cierre para uno de los clásicos de la semana más especial de la capital donostiarra.