Llegaron a Mallorca el pasado fin de semana a bordo de un yate alquilado, procedente de Ibiza, donde pasaron unos días. El cantante Alejandro Sanz y sus hijos, junto a su pareja sentimental, la actriz, cantante y modelo peruana Stephanie Cayo, siguen unas fantásticas vacaciones en familia. Tras el éxito del concierto que el artista madrileño ofreció el pasado 17 de junio en el estadio de Son Moix, regresa pero para disfrutar de una inolvidable estancia. Son unas vacaciones en las que hemos podido ver a un Alejandro padrazo, divertido amigo y romántico junto a su pareja.

Han sido días intensos y largas jornadas en alta mar, navegando por las aguas de sa Foradada y de sa Calobra, donde ha pasado noche, despertado temprano y practicando actividades acuáticas. Precisamente, durante esta estancia, Alejandro Sanz ha estrenado tema musical Yo era poesía. Es una canción que rinde homenaje a ese género literario y que ha sido inspiración para él a lo largo de su carrera. El tema se centra en la figura de Gustavo Adolfo Bécquer. Es una canción que, desde la distancia, pudimos ser testigos de cómo lo bailaba junto a su chica en la parte de la popa del yate, frente a sa Calobra. Durante la jornada marinera, vimos a Stephanie practicar el pádel surf, cabalgar sobre las olas con una moto de agua y al volante de una lancha auxiliar. También nos percatamos de la presencia de algunos compañeros fotógrafos de agencias de prensa, en una lancha, surcando los alrededores de la embarcación e intentando captar imágenes de la estancia de Sanz en la Isla.

El artista ha reunido en Mallorca a sus cuatro hijos, de diferentes relaciones: Manuela, Alexander, Dylan y Alma. A sus 57 años, Alejandro Sanz disfruta de unos de esos momentos maravillosos, tanto personales como profesionales. Su relacción con Stephanie, 37 años de edad, muestra complicidad y paso firme. Hemos sido testigos de románticos y divertidos momentos de la pareja.

Visita a la Seu

A media mañana de este martes, puntuales a su cita programada, Alejandro y su familia llegaban a la Seu donde le esperaban para realizar una visita privada. El grupo recorrió el presbiterio, la capilla de la Santísima Trinidad, la capilla de Miquel Barceló, y ascendió por las empinadas escalerillas hasta las terrazas donde pudieron contemplar las vistas tanto a la bahía de Palma como a Ciutat. Tanto Alejandro como sus hijos y Stephanie se interesaron por cada una de las explicaciones, entre ellas las referentes a Gaudí. Alejandro mostró conocimientos sobre la obra de Miquel Barceló. Entre las cosas que más le impresionaron durante su visita, está la altura, la luz y el baldaquino.

Durante casi dos horas, el grupo disfrutó de la visita y, posteriormente, salió a pasear por los exteriores de la Catedral, sin que los cientos de turistas que en esos momentos transitaban la zona se percataran de la presencia de uno de los artistas españoles más internacionales. Tras el paseo, el grupo subió a un vehículo y se desplazó hasta un yate, donde se subieron a bordo con un grupo de amigos y pusieron rumbo a aguas de Cala Llamp, donde pasaron el día. Fue un día de relax, de conversaciones y sin, curiosamente, darse ningún chapuzón.

Redes sociales

Durante estos días, las redes sociales han mostrado algunas imágenes del artista y su familia, como la publicada junto a su buen amigo el pintor mallorquín Domingo Zapata, con el que supuestamente había pintado una obra en un mural. Zapata y Sanz han mostrado desde hace años una gran amistad, pero también una gran complicidad y perfecta sintonía en la pintura, creando algunas obras juntos. El cantante además es una apasionado y entendido del arte.

Pero no todo es pintar y salir a navegar o realizar visitas culturales, las redes también nos han desvelado que ambos artistas son de ‘morro fino’ y han salido a disfrutar de la gastronomía, compartiendo momentos que quedarán en el recuerdo de un verano inolvidable en Mallorca, donde sonó por primera vez Yo era poesía.