Murcia
A pocas horas del eclipse de este martes, el astrofotógrafo murciano Rogelio Bernal atendía la llamada de Hoy por Hoy Región de Murcia Verano desde La Rioja, uno de los puntos elegidos para observar el fenómeno en toda su magnitud. Nervioso, expectante y pendiente de unas nubes que podrían aparecer durante la tarde, Bernal explicó que un eclipse total de Sol va mucho más allá de la imagen espectacular que suele verse en fotografías. «No es una cosa que ves, es realmente una experiencia», afirmó.
El fotógrafo, considerado una referencia internacional en el ámbito de la astrofotografía y cuyas imágenes han sido seleccionadas más de 80 veces por la NASA como Astronomy Picture of the Day, lamentó que parte de la sociedad pueda sentirse saturada por la atención mediática que está generando el fenómeno. Aun así, insistió en que quienes tengan la oportunidad de situarse dentro de la franja de totalidad deberían aprovecharla porque, según aseguró, «no conozco a nadie que la haya vivido y no diga que es de las cosas más alucinantes que ha visto en su vida».
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Decenas de personas observan el eclipse solar total sobre Prineville, en el estado de Oregón (Estados Unidos), el 21 de agosto de 2017. / SOPA Images
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Decenas de personas observan el eclipse solar total sobre Prineville, en el estado de Oregón (Estados Unidos), el 21 de agosto de 2017. / SOPA Images
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Bernal recordó que él mismo estuvo a punto de perderse el eclipse total de 2017 en Estados Unidos y reconoce que aquella experiencia cambió para siempre su forma de entender este fenómeno astronómico. «El que lo ha vivido queda marcado para siempre», señaló durante la entrevista.
«Me quedé tan pasmado que olvidé hacer las fotos»
Aunque ha dedicado buena parte de su vida a fotografiar galaxias, nebulosas y algunos de los paisajes más impresionantes del universo, el murciano reconoce que la emoción que provoca un eclipse total tiene pocos rivales. De hecho, en esta ocasión ha optado por viajar con un planteamiento más sencillo y centrado en disfrutar del momento.
Como ejemplo, relató lo que le ocurrió durante otro eclipse. Había preparado dos cámaras con distintas configuraciones para captar cada fase del fenómeno, pero cuando llegó la totalidad quedó completamente sobrecogido por el espectáculo. «Se me fue la cabeza. Me quedé ahí pasmado durante por lo menos medio minuto», recordó entre risas.
Aquella aparente distracción terminó convirtiéndose en una de sus mejores fotografías. Al reaccionar y disparar de forma casi improvisada una imagen de paisaje, consiguió una instantánea que posteriormente obtuvo un reconocimiento en un concurso internacional de fotografía de eclipses.
Los consejos de Rogelio Bernal para fotografiar el eclipse
Preguntado por quienes intentarían inmortalizar el eclipse con el móvil o con cámaras convencionales, Bernal fue muy claro. El primer consejo es no fotografiar nunca el Sol sin protección adecuada mientras no se haya alcanzado la totalidad. En esos casos, explicó, es imprescindible utilizar filtros específicos.
Además, advirtió de que obtener una buena imagen del llamado «bocado» solar, es decir, la parte del Sol que queda visible durante las fases parciales del eclipse, no es sencillo con un teléfono móvil. Según explicó, sería necesario utilizar filtros adecuados y mucho aumento para conseguir un resultado satisfactorio. «No se esperen mucho», comentó, recordando que sucede algo parecido a cuando intentamos fotografiar la Luna con el móvil y aparece diminuta en la pantalla.
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Espectadores siguen la fase de totalidad del Gran Eclipse Solar Americano en Madras (Oregón, EE.UU.), el 21 de agosto de 2017. / San Francisco Chronicle/Hearst N
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Espectadores siguen la fase de totalidad del Gran Eclipse Solar Americano en Madras (Oregón, EE.UU.), el 21 de agosto de 2017. / San Francisco Chronicle/Hearst N
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Frente a la obsesión por lograr una fotografía perfecta del Sol eclipsado, Bernal propone otra alternativa mucho más sencilla y eficaz. Recomienda fotografiar el entorno, el paisaje y el ambiente del momento. «Lo que te vas a llevar es un recuerdo», explicó. A su juicio, una imagen en la que aparezca el lugar desde el que se observa el eclipse, las personas que lo contemplan o la transformación de la luz puede tener mucho más valor emocional que una fotografía técnicamente fallida del propio astro.
Y para Murcia, disfrutar del 98,5%
La Región de Murcia no se encuentra este año dentro de la franja de totalidad, pero eso no significa que el eclipse pase desapercibido. Según recordó el propio Bernal, desde la comunidad podrá observarse aproximadamente un 98,5% de ocultación solar, una cifra muy elevada que permitirá apreciar de forma clara el avance de la Luna sobre el disco solar.
Para quienes lo sigan desde Murcia, el astrofotógrafo recomienda observar el fenómeno de manera segura utilizando gafas homologadas para eclipses y disfrutar especialmente de las diferentes fases de la ocultación. También anima a intentar alguna fotografía si se cuenta con la protección adecuada, aunque insiste en que la experiencia visual debe estar por encima de cualquier intento de capturar una imagen perfecta.
Bernal diferencia claramente entre un eclipse parcial y uno total. Mientras el primero permite contemplar el conocido «bocado» en el Sol, asegura que la totalidad provoca una reacción difícil de describir. «Cuando entra de sopetón, lo último que se te ocurre es hacer una foto», afirmó. Por eso cree que quienes tengan la suerte de vivir la totalidad en el futuro deberían reservar unos segundos para mirar hacia arriba y dejarse sorprender.

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España ante una oportunidad histórica
Durante la conversación en la SER, el fotógrafo también recordó que España afronta unos años excepcionales para la observación de eclipses. En ese contexto, destacó la importancia del eclipse previsto para 2028, cuando amplias zonas del país, incluida la Región de Murcia, podrán disfrutar de la totalidad.
Al evocar lo que sintió durante el eclipse de 2017, Bernal volvió a emocionarse. «Parecía que el paisaje se desmoronaba delante de mí. Los colores no pertenecían a este mundo», relató. Una imagen que resume perfectamente el mensaje que quiso trasladar a los oyentes de la Región de Murcia: hay fotografías memorables, pero hay momentos que merecen ser vividos antes que fotografiados.