«Aquel que vea el eclipse sin protección va a tener problemas seguro», advierte la doctora Pilar Manrique, oftalmóloga del Hospital Viamed Montecanal de Zaragoza. Para ver el eclipse solar total este 12 de agosto se deben utilizar gafas homologadas, norma ISO 12312-2. Una condición imprescindible para disfrutar del fenómeno, que se puede observar de forma completa en la capital aragonesa, Teruel y ambas provincias. Y es que la franja de totalidad cubre los dos territorios y una parte del de Huesca.

Durante el fenómeno, aunque el Sol es tapado por la luna, el astro continúa desprendiendo su radiación, que mantiene la intensidad aunque no se perciba. Por este motivo, los especialistas de oftalmología coinciden en que se deben usar las gafas de principio a fin. Manrique, consciente de que dichas gafas homologadas gozan del «filtro suficiente para no producir daños», distingue dos tipos de lesiones si no se usan: las producidas por rayos infrarrojos y las ocasionadas por los rayos ultravioleta

Los rayos infrarrojos, causantes del dolor

Justo después del eclipse solar de 2024, que pudo verse de forma total en Norteamérica (México, Estados Unidos y Canadá) y de manera muy parcial y en algunas zonas del noroeste de España y las Islas Canarias, crecieron y se multiplicaron las búsquedas en Internet con la intención «me duelen los ojos». Algo que sirvió para demostrar que no todos los ciudadanos usaron la protección oportuna y gafas homologadas. De acuerdo con la oftalmóloga, «los rayos infrarrojos duelen porque la córnea se quema, produciendo queratitis al haber una inflamación corneal».

Ese es el daño que duele. Pero hay otro que no duele, y también es muy peligroso: el que producen los rayos ultravioleta: «hay gente que empieza a ver mal, ve manchas negras, no distingue con precisión, deformado… Esto se produce al quemarse la mácula, una inflamación de retina». Esta situación puede provocar efectos irreversibles a los afectados.

Pilar Manrique, advierte de que, en caso de que ese produzcan algunas de estas circunstancias, «deben venir a un seguro de urgencias para valorar el daño. Hay cosas que no duelen, pero con cualquier síntoma tienen que venir al hospital». Todo ello con el fin de intentar tratar cuanto antes la lesión y poder poner solución a la afección. Algo que siempre se puede evitar viendo el eclipse total de sol con las gafas adecuadas.