“Somos unos privilegiados por haber podido vivir en primera persona este momento histórico. Somos de Pamplona y hemos bajado a Tafalla porque era punto más cercano donde podríamos vivir la experiencia completa del eclipse. Está siendo una pasada”. Así descríbia la familia Hernández, de Iruña, lo vivido en la tarde de ayer en Tafalla. Como ellos, hasta 4.000 personas se acercaron a la zona habilitada por el Ayuntamiento para disfrutar de este fenómeno; a ellas se les sumaron otro par de miles de personas locales que también se sentaron al final de la calle Ábaco, conectada con la calle Miguel de Mezquiriz, el punto de observación oficial.
Y como si de un macro concierto se tratase, las idas y venidas de personas se dejaron ver en la ciudad del Zidakos desde el punto de la mañana. “El aforo está completo, tanto las 4.000 entradas vendidas como las 1.093 plazas de aparcamiento habilitadas. El origen de los visitantes ha sido muy variado: hemos recibido la mayoría de personas de la zona de Pamplona, aunque también de lugares cercanos como Gipuzkoa, Bizkaia, Huesca, Zaragoza o Galicia. Incluso de Portugal, Francia, Bélgica, Estados Unidos o China”, explicaba Carlos Montoya, concejal de Comercio y Turismo, quien se ha involucrado desde hace más de dos meses en la organización de este evento que ha resultado ser multitudinario.
“Estamos satisfechos por cómo está saliendo todo, ya que desde Policía Municipal y el resto de cuerpos de seguridad se ha hecho muy buen trabajo. A la vistá está toda la gente que está entrando en el recinto aunque ahora se estén formando algunas colas. Las personas que han llegado desde la mañana se les ha puesto una pulsera, para que puedan entrar sin hacer las colas y mientras, durante el día, han podido disfrutar de todo lo que ofrece Tafalla : desde su comercio, hostelería, Casco Antiguo y visitas guiadas preparadas para la ocasión”, añadía el concejal.
Un eclipse prefiestas
Muchas de las personas que se han acercado hasta Tafalla se han llevado una sorpresa al descubrir que más allá del eclipse, la ciudad estaba sumergida en plena semana prefiestas. “Hemos venido preparados con sombrillas, sillas, toallas y mucha comida para que la espera se haga más amena. Y al llegar nos hemos encontrado con que después del eclipse había conciertos y mucho ambiente por el centro. No teníamos intención de quedarnos pero una vuelta daremos por Tafalla”, relataba Antía Alonso, gallega de 45 años, quien aseguraba que este año, junto a su familia, han optado por pasar sus vacaciones en Navarra. “El sábado estuvimos en Olite visitando el Palacio y las fiestas Medievales; también hemos visitado Ujué y la zona del Baztán. Nos ha encantado Navarra”. l