Menorquines residentes y turistas tendrán un recuerdo especialmente grato del 12 de agosto de 2026, una fecha a conservar en la memoria individual y colectiva por la manifestación del fenómeno natural que todos pudieron disfrutar alzando la vista sin mayores complicaciones. Solo los atascos previsibles en los lugares donde se dieron las mayores concentraciones humanas, es decir, la playa de Son Bou, en Alaior, y varias de las urbanizaciones de Ciutadella, desde Cala en Bosc hasta Pont d’en Gil, sobre todo en Cala Blanca y Cala en Blanes, alteraron el buen desarrollo de un ocaso tan especial, a la hora del regreso cuando el eclipse había concluido.

Contribuyó al deleite placentero del acontecimiento único la eficacia del dispositivo de seguridad que integraron casi 250 personas distribuidas, prioritariamente, en las zonas oficiales de observación. Del mismo modo, como valoró Belén Jiménez, técnica de Emergencias y Protección Civil del Govern, al frente del Puesto de Mando Avanzado en Menorca «la gente ha actuado con calma y ha tenido una actitud civilizada, todo ha ido bien», señalaba.

Las medidas preventivas diseñadas desde hace meses a partir de las directrices de la Dirección General de Emergencias, surtieron el efecto deseado en relación a la restricción del tráfico en el acceso a El Toro, Punta Nati y Cavalleria. Solo se superaron las previsiones en la afluencia de embarcaciones particulares en las zonas de mayor visibilidad de la costa sur.


El acceso a El Toro quedó cerrado sobre las cuatro de la tarde. Foto: Gemma Andrue

El aparcamiento del faro situado al noroeste de la Isla se mantuvo cerrado desde las 8 de la mañana, mientras que las otras lo estuvieron desde las 16 o las 17 horas. También hubo restricciones en otros puntos del Camí de Tramuntana .

Hasta la última reunión del Cecopi, entrada la noche, solo se habían contabilizado tres incidentes en la Isla, ninguno grave. Los municipios menorquines daban por concluidas las medidas de seguridad que habían aplicado durante las horas previas sin novedades, con excepción de Alaior, en la playa de Son Bou, y las urbanizaciones de Ciutadella.


Los bomberos trasladan a una mujer indispuesta en el Pont d’en Gil. Foto: Gemma Andreu

En ambos casos la afluencia de personas provocó retenciones para salir de los núcleos turísticos, a pesar de los esfuerzos de las respectivas policías locales y los agentes de la Guardia Civil de Tráfico, en todos los puntos de acceso. Las 18.000 personas concentradas en Son Bou disfrutaron del espectáculo, aunque socorristas y agentes locales tuvieron que intervenir en la búsqueda de un niño de 12 años y otro de 13, extraviados entre el gentío. El susto solo duró 20 minutos.


Bomberos del Ibanat

En Ciutadella, un matrimonio octogenario sufrió una caída en la zona de s’Aigua Dolça, al sur de Cala Blanca. Ambos fueron rescatados por los bomberos del Consell, y posteriormente trasladados por una ambulancia del 061 al Canal Salat, sin que aparentaran gravedad en sus lesiones. Además, una mujer se sintió indispuesta en el Pont d’en Gil y los bomberos también la portearon hasta el aparcamiento donde fue atendida por los sanitarios cuando ella ya declinaba la asistencia.

Un total de 246 efectivos en el operativo insular de seguridad

La Comisaría de Ciutadella, sede del puesto de mando avanzado