La organización del Festival de Eurovisión ha aprobado nuevas normas para la edición de 2027 que introducen cambios tanto sobre la elección de la sede como sobre las condiciones de participación.
La principal novedad establece que la televisión del país ganador podrá quedar excluida de la organización de la siguiente edición «si un conflicto armado, una situación geopolítica sensible u otra situación material afecta a la seguridad o estabilidad del país o la región vecina».
La Unión Europea de Radiodifusión (UER) podrá solicitar un informe independiente para evaluar las condiciones de seguridad del país ganador. A partir de ese análisis y de la valoración del Grupo de Referencia de Eurovisión, decidirá si existen garantías suficientes para celebrar allí el concurso.
Si la conclusión es negativa, la UER podrá encargar la organización a otra televisión. La nueva norma especifica además que esa cadena no tendrá que organizar el festival en nombre del país vencedor.
El precedente más claro se produjo en 2023, cuando Ucrania ganó la edición de 2022 con Kalush Orchestra y Stefania. La UER evaluó la posibilidad de celebrar el certamen en el país, pero finalmente consideró que las condiciones de seguridad no lo permitían. Reino Unido acogió entonces el concurso en Liverpool junto a la televisión ucraniana.
La nueva regulación no menciona expresamente a ningún Estado, aunque llega después de la controversia generada por la participación de Israel en Eurovisión 2026 y podría afectar a cualquier país que se encuentre en circunstancias similares.
La polémica por Israel
Israel terminó en segunda posición en la última edición con Noam Bettan y Michelle, después de haber logrado también el segundo puesto en la edición anterior. La participación israelí generó un conflicto entre varias televisiones. Tras fracasar el intento de apartar al país del certamen, cinco cadenas anunciaron que no participarían en la edición de 2026, entre ellas las de España e Irlanda.
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La nueva norma contempla precisamente situaciones como las que algunas televisiones habían planteado durante el debate previo a la competición: los problemas de seguridad que podría generar la celebración del festival en un país afectado por un conflicto o por una situación geopolítica que la UER considere incompatible con la organización del evento.
La edad mínima sube a los 18 años
El reglamento también introduce cambios que afectan directamente a los artistas. A partir de 2027, la edad mínima para participar será de 18 años, frente a los 16 establecidos hasta ahora.
También se endurecen las condiciones relativas a las pistas de acompañamiento. La voz principal tendrá que interpretarse en directo y las bases no podrán contener grabaciones que reproduzcan la melodía principal con el objetivo de reforzar la interpretación del cantante.
El director de Eurovisión, Martin Green, ha defendido que las modificaciones pretenden aportar mayor claridad, proteger a los artistas y preservar la integridad del concurso. La próxima edición se celebrará en Bulgaria, después de la victoria de Dara con Bangaranga. El país acogerá además el debut de Canadá en el festival.