Solo ha disputado algunos amistosos con el primer equipo, pero Ebrima Tunkara transmite la sensación de ser un jugador tocado por un talento especial que apenas empieza a encajar en un cuerpo casi irreal para sus 16 años. Los jugadores del primer equipo no tardaron en descubrir el potencial de un futbolista todavía por definir. Flick ha estado probando a Ebrima de 9 en los entrenamientos y en el partidillo a puerta cerrada ante el Europa en el arranque de pretemporada. Pero, sobre todo, lo ha utilizado como 10 en los amistosos contra el Birmingham y el Udinese.

A pesar de haberse formado como mediocampista en La Masia, verlo más cerca del área que de la base parece ser el futuro. Pol Planas, hace solo unos meses, en el Juvenil A, aún fue más allá y apostó por darle minutos como extremo derecho. El técnico vio a Ebrima algo verde para interpretar los mecanismos del juego como un interior y trató de explotar su desequilibrio.

Ebrima no es un jugador delicado ni de vivir conectado al juego, pero tiene un primer paso explosivo y sabe aprovechar un físico que espectacular. Bajo esta premisa, no es extraño que los técnicos traten de darle un contexto en el que pueda explotar su desequilibrio y verticalidad.

La situación del ‘9’ del primer equipo, con las salidas de Lewandowski y Ferran, ha hecho que Flick explore la posibilidad de utilizar a Ebrima en esta posición. Sus condiciones físicas —es un futbolista que, cuando clava el cuerpo para proteger el balón de espaldas, es una roca— le permiten competir con centrales poderosos. También tiene la habilidad para girarse rápido y superar a los defensas a base de recortes.

A Ebrima le falta ser más preciso en el golpeo, pero cuenta con el potencial para desarrollarse a medio plazo como una opción de falso nueve. Hace solo dos meses fue escogido Mejor Jugador del Europeo Sub-17, a pesar de que Italia eliminó a España en semifinales.

Ebrima, en un entrenamiento de esta pretemporada

Ebrima, en un entrenamiento de esta pretemporada / Dani Barbeito / SPO

«Ebrima es un gran talento»

Tunkara, que jugó como mediapunta, terminó el torneo con un gol y cuatro asistencias. Pero, sobre todo, transmitió una sensación de dominio, como si estuviera muy por encima físicamente de sus rivales a pesar de tener un año menos. Una situación llamativa que ha cogido otra dimensión al repetirse estas últimas semanas, esta vez ante futbolistas que, algunos de ellos, casi le doblaban la edad.

«Tunkara es un gran talento, Oriol lo mismo. Xavi Espart se ve en los entrenamientos que está a un nivel top», reconoció Flick hace unas semanas, además de añadir que veía más calidad entre los canteranos de este stage que en el de su primer verano en el Barça. El técnico alemán volvió a contar con Ebrima en la sesión de este miércoles y apunta a ser protagonista en el próximo amistoso ante el Basilea el domingo. El mediapunta ha sabido aprovechar la ausencia de Olmo para tener un impacto jugando en la tercera altura del mediocampo, donde ha demostrado ser un gran llegador.

Flick ya cuenta en el primer equipo con Fermín y Olmo para esta posición, además de la posibilidad de colocar a Raphinha en esa posición. A ellos hay que añadir ahora a Ebrima, que más allá de haber enseñado su potencial, ha demostrado una gran personalidad en sus primeros pasos con los mayores.

El técnico alemán también le ve posibilidades como falso 9, un experimento que habrá que ver si abre una nueva vía para Ebrima para hacerse un hueco en el primer equipo.