La generación de Van der Poel y Vingegaard entre otros apunta su final

Aquellas preguntas que nos hacíamos hace unos años, cuando esta generación de estrellas tomó el mando, empiezan a tener respuesta.

Nos preguntábamos entonces cuánto iban a durar a semejante ritmo, corriendo como si no hubiera un mañana y sin dejar prisioneros por el camino, apretando a tope en cada uno de los kilómetros.

Era un ciclismo que nos asaltó en aquella Strade Bianche de 2021, la carrera que a mi juicio lo cambió todo por completo.

CCMM Valenciana

Se escaparon siete favoritos y los siete entraron al relevo a saco, sin importarles lo más mínimo lo que pudiera pasarles en el futuro inmediato.

Pues bien, esas estrellas, o algunas de ellas, ya empiezan a dar signos de lo que va a ser su horizonte más cercano.

Me fijo hoy en dos nombres concretos: Jonas Vingegaard y Mathieu Van der Poel.

Los dos han sido los grandes reductos frente al dominio absoluto de Tadej Pogacar, tanto en el Tour como en los monumentos primaverales, y ambos parecen tener ya fecha de caducidad.

No se ven mucho más tiempo en este deporte tan exigente ni en esta forma tan salvaje de ejercer su oficio.

El paso del tiempo y la factura de los esfuerzos desmedidos son implacables.

Su ciclismo no es infinito, muy a nuestra desgracia.

Tanto el danés como el holandés han hecho absolutamente todo lo que estaba en sus manos. No les veo mejorando en los próximos años, ni siquiera acercándose de nuevo a su coco personal.

Le han hecho frente todo lo que han podido y han logrado retardar la explosión total del esloveno, a quien por el momento solo le falta Roubaix en su vitrina, una espina que no se ha clavado precisamente gracias a la oposición de Van der Poel.

El propio Mathieu ya ha dejado caer que no le queda mucho carrete en el pelotón y que se siente satisfecho con todo lo logrado hasta la fecha.

Por su parte, el corredor de Visma sabe de sobra que Pogacar ha salido definitivamente de su radar.

Mirará de cazar algún triunfo entre los pocos que le faltan y, dado lo apegado que es a su entorno familiar, se marchará a su casa a más no tardar.

Imagen: A.S.O./Paul Le Strat