El tenis murciano tiene dos Alcaraz. Ambos tienen algo en común: son mundialmente conocidos. Carlos, por tener un palmarés envidiable y por su amabilidad fuera de las pistas; y Antonio, por tener una carrera deportiva digna de elogio, pero igualmente por ser una persona a la que quieren todos los que le conocen. Este último se acaba de proclamar por segunda vez campeón del mundo con la selección española de veteranos, en esta ocasión en +45 años.

Antonio Alcaraz Sánchez (Torre Pacheco, 21 de junio de 1980) fue campeón de España de fútbol sala en su niñez, pero en el Club Cordillera descubrió el tenis e hizo carrera en el deporte de la raqueta. En su adolescencia lo ganó todo en la Región de Murcia y llegó a nivel profesional -su mejor ranking fue 622 del mundo-. Se enfrentó a Carlos Alcaraz padre, David Ferrer y Juan Carlos Ferrero, entre otros, en los torneos Future, ahora conocidos como ITF. Pero con 22 años, después de sufrir varias lesiones y por limitaciones económicas, se retiró y se dedicó a la enseñanza. En la actualidad es profesor del Real Murcia Club de Tenis, pero también sigue jugando campeonatos para veteranos.

Alcaraz acaba de lograr en Portugal su cuarta medalla con la selección española. Ha sido dos veces subcampeón y por segunda ocasión ha logrado el título. En 2021 fue la primera vez, entonces en la categoría +40, y ahora lo ha alcanzado en +45, en un torneo duro a partir de las eliminatorias. España ganó en la fase de grupos a Islas Feroe y Japón. Después, en cuartos de final, superó a República Checa por 2-1. Y en semifinales a Alemania, que presentaba un potente equipo con exjugadores profesionales de nivel. Alcaraz abrió la serie ganando a Matthias Hann por 6-1 y 6-2, y España se ganó el pase a la final en dobles. El último escollo por el título fue Pakistán. El equipo decidió reservar a Alcaraz para el doble, donde el rival tenía un tenista de gran nivel, pero no llegó a disputarse porque Pedro Nieto y Francisco Javier Martínez Baena triunfaron en los individuales.

Antonio Alcaraz, con el resto de componentes de la selección española +45

Antonio Alcaraz, con el resto de componentes de la selección española +45 / L.O.

«Me gusta mucho ir a estos campeonatos porque coincido con compañeros de juventud a los que me enfrentaba. De hecho, tengo contacto a menudo con todos y gracias a estos torneos conoces gente de todo el mundo con la que haces lazos de amistad», dice Alcaraz, quien destaca que el nivel de competitividad en veteranos es altísimo. «La gente va a ganar y a competir al máximo dentro de la pista, pero luego también socializamos cuando estamos fuera. España presentó tres equipos y nosotros siempre tratábamos de cenar juntos por las noches», explica.

Los técnicos de la Federación Española siempre cuentan con Alcaraz por dos motivos. El principal, que juega a un gran nivel para su edad; y otro no menos importante, que crea grupo: «Yo siempre estoy en las quinielas y desde el año pasado estoy muy motivado. Hay mucha gente de mi edad que tiene muy buen nivel, pero yo tengo la suerte de que la gente me quiere y me aprecia fuera de la pista. Yo digo que soy el Pepe Reina de la selección», comenta entre risas el pachequero afincado en Alhama.

A mantenerse en un excelente estado de forma también le ayuda que este año ha disputado tres campeonatos por equipos de clubes, en España, con el Murcia CT, con el que fue subcampeón, y en Alemania y Portugal. En el germano, «que es súper potente», dice, compartió equipo con Giles Simon, quien fue número 6 del mundo, y con el español Adrián Menéndez, y concluyeron en segunda plaza de su conferencia. Y en Portugal, con el Club Tenis Oporto, se hizo con el título.

Y apellidándose Alcaraz, es inevitable que todo el mundo le pregunte qué parentesco tiene con el número 2 del mundo. «Yo he jugado contra su padre, con él y con su hermano Álvaro, y también he tenido al pequeño. Los conozco y son muy buena gente, pero no somos familia», responde siempre. Y también le sobran las anécdotas vividas por ello, como en un torneo en Alemania, donde uno de sus compañeros de expedición le comentó a la organización que era primo de Alcaraz: «Fue decir eso y me pusieron hasta un chófer», recuerda entre risas un trabajador del Murcia CT 1919 que siempre está agradecido a su club «porque me da facilidades y me echa un cable para que pueda seguir jugando».