La decisión de República Dominicana de ordenar la salida de nueve funcionarios de la Embajada de Cuba en Santo Domingo provocó este jueves una avalancha de reacciones en redes sociales, donde numerosos cubanos celebraron la medida y la interpretaron como una nueva señal del creciente aislamiento diplomático del régimen de La Habana en la región.

«Qué bueno, poco a poco se les cierra el cerco», escribió un usuario, en uno de los comentarios que resumió el sentir de quienes recibieron con satisfacción la noticia.

La Cancillería dominicana confirmó este jueves la salida de los funcionarios cubanos, amparándose en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que faculta al Estado receptor para declarar persona non grata a integrantes de una misión diplomática sin estar obligado a explicar públicamente las razones.

Los nueve funcionarios y sus familiares —unas 21 personas en total— deberán abandonar territorio dominicano antes del domingo 16 de agosto.

Santo Domingo ha mantenido bajo reserva las causas concretas de la decisión, pero el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) respondió con un duro comunicado en el que rechazó la medida «en los términos más enérgicos» y responsabilizó directamente a Estados Unidos.

«No hay otra explicación para esta acción que no sea el sometimiento del gobierno de República Dominicana a las presiones del gobierno estadounidense», afirmó la Cancillería cubana, que negó además que sus funcionarios hubieran incurrido en alguna irregularidad.

La explicación de La Habana provocó nuevas críticas en las redes.

«Ya empiezo a leer Cuba rechaza… y hasta ahí leo. Rechazan ustedes, no generalicen; lo que el pueblo de Cuba rechaza y mucho, no se acaba», comentó una internauta, cuestionando que el gobierno hable en nombre de todos los cubanos.

Otra persona respondió directamente al argumento de las supuestas presiones de Washington: «¿Por qué mejor no exponen las razones que les dieron? Tienen fijación absoluta con Estados Unidos, están convencidos de que el pueblo de Cuba es cretino».

«Nadie debería tener relación diplomática con una dictadura»

Entre los comentarios predominó un tono especialmente crítico hacia el régimen cubano y sus representaciones diplomáticas.

«Eso se llama deshacerse de la basura, nadie debería tener relación diplomática con una dictadura», escribió un usuario.

Otro lanzó una acusación habitual entre sectores del exilio sobre las funciones de algunas representaciones cubanas en el extranjero: «No eran diplomáticos, eran espías».

Estas afirmaciones corresponden a opiniones de usuarios en redes sociales y no han sido respaldadas con pruebas por las autoridades dominicanas, que hasta el momento no han revelado los motivos específicos de la medida.

Una minoría de comentaristas defendió, en cambio, la posición del gobierno cubano y consideró la decisión de Santo Domingo una muestra de subordinación a la política exterior estadounidense, en línea con el argumento utilizado por el MINREX.

La Cancillería cubana citó como antecedentes de ese supuesto alineamiento la exclusión de Cuba de la X Cumbre de las Américas y el cambio de postura dominicano en Naciones Unidas sobre la resolución contra el embargo estadounidense.

Crece la distancia entre Santo Domingo y La Habana

La crisis diplomática llega después de meses de señales de distanciamiento entre ambos gobiernos bajo la presidencia de Luis Abinader.

En mayo, el mandatario dominicano afirmó públicamente que Cuba «no es un Estado democrático», una declaración poco habitual en la relación bilateral y que evidenció las crecientes diferencias políticas con La Habana.

El episodio ocurre además en un contexto regional adverso para la diplomacia cubana.

En marzo, Ecuador ordenó la salida de toda la misión diplomática cubana en Quito, concediendo a sus integrantes apenas 48 horas para abandonar el país.

Ese mismo mes, Costa Rica cerró su embajada en La Habana y solicitó al régimen retirar a su personal de San José.

En julio, el entonces presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua dentro de una reorganización de la presencia exterior colombiana.

La Habana promete «invariable amistad» al pueblo dominicano

Pese a responsabilizar al gobierno de Abinader de plegarse a Washington, el MINREX intentó separar la crisis entre ambos gobiernos de los vínculos históricos entre cubanos y dominicanos.

En su comunicado, La Habana reconoció que la decisión «lesiona sensiblemente los vínculos entre los dos gobiernos», pero aseguró que mantendrá su «invariable amistad» hacia el pueblo dominicano.

En las redes sociales, sin embargo, numerosos cubanos reaccionaron desde una perspectiva muy diferente a la expresada por la Cancillería.

Para ellos, la salida de los diplomáticos no representa un agravio contra Cuba, sino un nuevo revés para un régimen al que responsabilizan de décadas de represión, crisis económica y éxodo masivo.