Los centrales zurdos son un bien escaso. Si a esa condición se añaden el nivel Champions, la capacidad para defender lejos del área y una salida limpia de balón, el abanico se estrecha todavía más. Esa escasez explica que los grandes especialistas estén blindados, como Aymeric Laporte. El campeón del mundo con España aporta también la experiencia de sus 32 años y de una extensa carrera en la élite.
Su recorrido abarca la explosión en el Athletic, la etapa en el Manchester City, donde ganó la Champions, la experiencia en Arabia y el regreso a casa. Este último paso respondió a una decisión personal y familiar. El internacional español mantuvo el nivel hasta resultar decisivo en el pasado Mundial, en el que formó con Cubarsí una de las mejores parejas de centrales del torneo. De ahí el interés mostrado por el Barça para contratarlo durante este mercado.

Laporte y Cubarsí, la mejor pareja de centrales del Mundial / Agencias
Una salida para volver al mercado
Según publicó AS, el Athletic trasladó a Deco una valoración de 80 millones de euros por Laporte. Se trata de un precio disuasorio, no de una cláusula de rescisión, después de que circulasen cantidades muy inferiores, de entre 12,5 y 15 millones, tampoco acreditadas documentalmente. La cifra de 80 millones no ha sido confirmada públicamente por el club vasco, pero su decisión de retener a un jugador capital es firme.
En las últimas semanas del mercado, el nombre de Laporte ha vuelto a relacionarse con el Real Madrid. Lo ha hecho más desde el terreno del deseo -sobre todo, entre los aficionados- que desde el de una operación en marcha, porque el club blanco sigue dependiendo de alguna salida para abrir espacio a la incorporación de un central o un mediocentro. Asencio y Camavinga ocupan los últimos puestos en las rotaciones de ambas posiciones, pero su intención es permanecer en la entidad madridista.
Interés recurrente desde 2015
El interés del Real Madrid por Laporte se remonta a 2015. Con 20 años, el club blanco preguntó por su situación y estudió una operación en la que podía entrar Illarramendi, según informó Marca. El Athletic se remitió entonces a los 42 millones de su cláusula de rescisión. Tras ganar la Eurocopa de 2024 y después del intento fallido por incorporar a Leny Yoro, Ancelotti vio con buenos ojos su fichaje cuando Laporte ya militaba en el Al-Nassr, que había pagado 27 millones por él al Manchester City. El Madrid, sin embargo, solo contemplaba la operación si el central conseguía llegar libre.
“No ha habido planteamiento porque no hubo acercamiento”, explicó entonces Laporte. Es decir, existieron interés mediático y predisposición, pero no una negociación. Pocos meses después, la grave lesión de Militao reactivó su nombre. En noviembre de 2024, durante una entrevista en El Larguero, Laporte, que ya veía con buenos ojos regresar a Europa, afirmó: “Suena bien. No se desprecia a equipos como el Real Madrid”. Ancelotti volvió a ser una voz autorizada favorable a un fichaje que se barajó para el mercado de invierno.
El verano pasado, después de la salida del italiano, el Real Madrid cambió de dirección y apostó por un central joven como Dean Huijsen. Laporte, por su parte, consiguió regresar al Athletic y firmó hasta el 30 de junio de 2028. Su gran Mundial reactivó los rumores. Sin embargo, AS precisó que quien sí preguntó por él fue Deco y que, tanto en 2024 como ahora, su vinculación con el Madrid no ha pasado de un rumor sin negociación abierta.