Si uno hace el pequeño esfuerzo de preguntarle a la Inteligencia Artificial, tan presente ya en nuestras vidas, por el significado del término “bilbainada”, porque la RAE no recoge la palabra, la respuesta es la siguiente: “Una canción popular alegre de Bilbao, una exageración o jactancia típica de carácter local o una acción a lo gran resulta de forma muy directo y ostentosa”. Bien, pues esta última definición es la que recoge a las mil maravillas la locura llevada a cabo por seis amigos, cinco bilbainos y un eibartarra. Todo por ver al Athletic, aunque sea en un amistoso y en Italia, y a pesar de que el guipuzcoano es del Valencia. “Es que vivió allí”, apunta rápidamente uno de los miembros del grupo txirrikleteros.

Poco antes de que el reloj marque las 14.30 horas del viernes, bajo un sol de justicia, que alcanza los 35 grados sin que sople una mínima brisa de aire, los seis amigos: Mikel Garzón, Unai Mendiguren, Ander Itza, Joseba Maruri, Iker Pascual y Suhar Gómez avanzan sobre sus bicis por una estrecha calle de Bérgamo y, por fin, pueden respirar tranquilos. “¡Llegamos!”, gritan eufóricos mientras DEIA les espera allí, junto al apartamento que han reservado para esta noche en la ciudad del norte de Italia, donde el Athletic disputa su último amistoso del verano enfrentándose a la Atalanta.

La despedida de Agirrezabala tras salir del Athletic: "Ha sido un privilegio"


La despedida de Agirrezabala tras salir del Athletic: «Ha sido un privilegio»

Ninguno estuvo el pasado mes de enero en el encuentro de Champions. “Vino algún amigo, pero nosotros no pudimos”, lamentan. Claro que aquellos amigos llegaron por la vía sencilla: avión, tren y directos a un hotel. Nada comparable a la de estos seis txirrikleteros, que se montaron el pasado martes en un avión rumbo a Budapest y han recorrido en solo diez días el trayecto hasta Bérgamo en bicicleta.

Así que la alegría de sus caras, que se mezcla con el cansancio y el sudor, es lógica. Echan una rápida cuenta calculadora en mano y rápidamente Mikel, quien ejerce de portavoz, da la cifra mágica: “Hemos hecho 1.020 kilómetros”. Y la media sale sola, pues han sido diez días de recorrido. “Más o menos unos 100 kilómetros al día”.

La nueva política del Athletic saca rédito de las salidas


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La idea, que no era la inicial, surgió por la pasión por el Athletic y las ganas de volver a recorrer kilómetros en bici después de lanzarse desde Bilbao hasta Tarifa. Claro que entonces lo hicieron con un coche que les servía de apoyo. Ahora, nada de eso. “Hemos dormido donde hemos podido”, relatan. “En la calle, sin tienda de campaña, con una esterilla. Haciendo vivac”.

Mucho calor

Y claro, todo ello bajo un intenso calor. “Eso ha sido lo peor. Hoy hemos madrugado para llegar bien de tiempo y hemos rodado con un poco más de fresco que estos últimos días, pero el calor no ha hecho mella. Incluso para dormir. Bueno, eso y los mosquitos, que había a patadas”, recuerdan entre risas.

Un Athletic con déficit de gol


Un Athletic con déficit de gol

Las carreteras de Hungría, Croacia y Eslovenia vieron pedalear a los seis sufridores amigos en el trayecto de diez días. Cuesta arriba y cuesta abajo con las alforjas llenas de comida y agua. “Lo peor fue al llegar a Italia, que no saben conducir”, bromean. Eso sí, pudieron hacer las paces con los conductores transalpinos gracias a la amabilidad que encontraron en un pequeño pueblo.

“Estábamos un poco hasta las narices de que fueran conduciendo tan cerca de nosotros. Pero se nos pasó un poco la mala leche cuando llegamos a un pequeño pueblo, nos vieron y nos invitaron a una parrillada”, relata Mikel.

Un Athletic con déficit de gol


Un Athletic con déficit de gol

Objetivo: El conquis

El bilbaino, que ejerce de portavoz, ha traído en su bicicleta un gran cartel del programa El Conquis, a modo de reclamo. Dice llevar muchos años intentando tener una oportunidad para vivir la aventura al otro lado del charco, pero de momento no hay manera.

“Si con esto no lo consigue…”, bromea uno de sus amigos. “Espero que con tanto bombo por fin me llamen”, sostiene el propio Mikel. No desespera, confía en que le llegue la oportunidad que tanto ansía y que, a diferencia del Athletic, que lamentan que no ha tenido el detalle de facilitarles unas entradas, que han tenido que comprar ellos, sí pueda estar en la próxima edición de El Conquis. Por cierto, que su aventura no acaba en Bérgamo, pues hoy mismo tienen que completar la última etapa, con destino final en Milán y otros 60 kilómetros por recorrer.