Una de las principales preocupaciones de los trabajadores cuando se acerca el momento de la jubilación es saber cuánto cobrarán cuando dejen de trabajar. Después de muchos años cotizando a la Seguridad Social, la pensión se convierte en la principal fuente de ingresos para la mayoría de jubilados, por lo que cualquier detalle que pueda influir en la cantidad cobra especial importancia.
Y aunque la cuantía depende de diferentes factores, el mes en el que se solicita la jubilación también puede ser importante a la hora de calcular la pensión. Así lo explica el abogado laboralista Andrés Millán, conocido en redes sociales como @lawtips, que ha compartido en uno de sus vídeos qué meses considera más favorables para quienes tienen la posibilidad de elegir cuándo dar el paso y solicitar la prestación.
Para entender por qué puede influir la fecha, el experto explica primero cómo se calcula la pensión contributiva y recuerda que sobre esa cantidad se aplican después los porcentajes correspondientes en función de los años cotizados: «La pensión contributiva se calcula tomando como referencia la suma de las bases de cotización de los últimos 25 años, 300 meses, y el resultado se divide entre 350».

Un jubilado calcula su pensión / e
Una vez realizado este cálculo, también hay que tener en cuenta la evolución de los precios, ya que las bases de cotización deben actualizarse teniendo en cuenta el IPC. Millán lo explica de forma sencilla: «De ahí que cuanto mayor sea dicho IPC, mayor va a ser la cuantía que reciba la persona», por lo que la inflación también puede acabar teniendo un papel relevante en la cantidad que se recibe.
Es precisamente por esta razón por la que la fecha elegida para jubilarse puede tener importancia. Según explica el abogado laboralista, la evolución de la inflación no es la misma durante todo el año y esto hace que haya determinados meses que puedan resultar más favorables para quienes tienen margen para decidir cuándo solicitar la pensión.
«Los mejores meses para pedir la pensión y los que recomienda la propia Seguridad Social son los que se dan en la segunda mitad del año, entre julio y diciembre», asegura el abogado.

Una mujer mirando su pensión / E
El motivo es que durante estos meses suele registrarse «una tasa de inflación más alta», algo que puede influir en la actualización de las bases de cotización que se tienen en cuenta para calcular la prestación.
Sin embargo, cada trabajador tiene una situación diferente y no siempre es posible elegir libremente cuándo acceder a la jubilación. Por ello, Andrés Millán recomienda consultar el simulador de la Seguridad Social antes de tomar una decisión, ya que permite hacer una estimación de la pensión que correspondería en cada caso y conocer mejor cómo quedaría la prestación antes de solicitarla.