Coger la raqueta y bajar a pelotear a pista alarga la vida. Lo defienden múltiples especialistas en salud y amantes de los saques y las voleas, y lo confirmó hace unos años la revista científica ‘Mayo Clinic Proceedings’ tras preguntar a 8.500 adultos … mayores por el ejercicio que hacían. De allí sobresalió el hecho de que, a pesar de los achaques de la edad, quienes jugaban al tenis tenían una longevidad de 9,7 años más de media y quienes optaban por el bádminton vivían 6,2 años más. Fútbol, ciclismo o natación también destacaban, pero todos ellos ya con menos de 5 años de mejora.

Con conciencia de eso o no, lo cierto es que en muchos clubes españoles hay, además de jóvenes promesas, muchos perfiles jubilados que también llenan las pistas. En el Club de Tenis Chamartín, por ejemplo, muchas mañanas se cuelan en las canchas el ‘crack’ de la raqueta Félix Candela (a punto de cumplir 87 años) con sus buenos amigos, y ‘rivales’ cuando hay una red de por medio, Ramón Arcusa (90 años, componente del Dúo Dinámico) y Miguel Iniesta (86 años, que fue guitarrista del Dúo y también de Julio Iglesias). «No llevamos casi nada jugando», ironiza Candela en declaraciones a ABC. Medio en broma medio en serio, él asegura que está acostumbrado a jugar contra más jóvenes, algo que le motiva especialmente.

Aunque pueda parecer un hobby, lo cierto es que para Candela es como un trabajo: ostenta el título de campeón del mundo por equipos +85, que ganó el octubre pasado en el ITF Tennis Masters Tour World Championships de Croacia, contra Argentina, por cierto. Este madrileño lleva más de tres décadas compitiendo al más alto nivel y ostenta un palmarés, como veterano, que nada tiene que envidiar a los mejores colocados en el ranking ATP: tiene, entre otros, 32 títulos internacionales y 16 campeonatos de España (jugando como individual, dobles o mixtos). De su palmarés destaca que ha sido durante muchos años número uno del ranking nacional y el séptimo de la ATP en su categoría.

El suyo no es un caso aislado en España. La Real Federación Española de Tenis (RFET) tiene en la actualidad unos 150 federados mayores de 85 años y aunque eso no quiere decir que todos sigan practicando a primer nivel sí que pueden competir en los cada vez más habituales torneos de veteranos. En ellos los jugadores suelen competir a dos ‘sets’ completos (o, en caso de empate, a un ‘tie-break’ a diez). «A veces estoy dos horas y media jugando», ejemplifica Félix, que añade que en algunas competiciones participa como individual y después en los partidos de dobles o mixtos.

Perseverancia y esfuerzo

En realidad él tiraba por el atletismo pero cuando, por trabajo, dejó de tener tiempo para entrenar mejor se pasó al tenis y cuando se jubiló anticipadamente, con 52 años, se puso más en serio con los reveses y las dejadas. Ahora, ir a dar unos toques y a conseguir voleas y puntos de partido a lo ‘número 1’ es una parte crucial de su rutina y de su vigor. «Tengo tiempo y salud y seguir jugando es una ilusión, que no ambición, por conseguir algún título más. La perseverancia y esfuerzo que pongo en la pista me hacen feliz», destaca a ABC.

Para mantenerse tan en forma Félix suele ir cuatro o cinco días al club, excepto en verano, cuando se permite «parar y descansar». Acude al ‘Chamar’ y allí suele entrenar media hora en el gimnasio (con bicicleta, estiramientos o cinta de correr) y luego baja a dar unos toques, si puede ser con amigos. «Nunca es tarde para ponerse con el tenis. Quizás si empiezas de mayor te costará más coger la técnica pero aunque no se juegue para ganar un título, se va a ganar en vida», sentencia.

Imagen - «Aunque uno no juegue para ganar un título, practicando tenis se gana en vida»

«Aunque uno no juegue para ganar un título, practicando tenis se gana en vida»

Félix Candela

Campeón del mundo de tenis +85

«Con el tenis damos vida a las horas», ratifica desde Barcelona Lluís Oriol, que también a sus 86 años sigue entrando a la pista con ganas de sorprender a sus ‘rivales’ (y amigos) con un revés. Es el presidente de la Penya 70-80-90, que reúne a los socios más veteranos del Real Club de Tenis Barcelona-1899, unos 40 compañeros (entre ellos dos mujeres). Habitualmente juegan una veintena de ellos: se reúnen dos o tres veces por semana para disputar partidos de dobles en las pistas del club. Y además de esto organizan comidas y salidas culturales periódicamente. Eso, sin duda, también es salud para ellos.

Este grupo cuenta con jugadores de hasta 93 años, se reúnen para «disfrutar». «Va muy bien porque te despejas, dejas en la puerta las preocupaciones, haces amigos y haces equipos. Juegas, haces deporte, te duchas y sales fresco, como nuevo», confiesa Oriol a ABC. Añade que a menudo tienen más sentido común y ganas que grandes preparaciones físicas, aunque muchos refuerzan musculatura y ligamentos con fisioterapeutas o en el gimnasio. La Penya 70-80-90 no tiene federados, aunque en más de una ocasión se lo han planteado.

«Nuestro objetivo es que cuando la gente deje de tener capacidad de jugar fuerte no deje de hacer deporte. Esta es nuestra función»

Lluís Oriol

Presidente de la Penya 70-80-90 del Real Club de Tenis Barcelona 1899

«Nuestro objetivo es que cuando la gente deje de tener capacidad de jugar fuerte no deje de hacer deporte. Esta es nuestra función», sentencia Oriol, que ironiza con el hecho de que, como uno de ellos siempre dice, la Penya «es el mejor geriátrico del mundo». Entre los veteranos del RCTB muchos han empezado tarde por las exigencias del trabajo, que les impedían poder entrenar entre semana. «Algunos tienen buenos toques y se nota que otros han empezado tarde, pero también se van defendiendo», destaca Oriol, que comenta que en los vestuarios es frecuente que alguno que otro refunfuñe con que cada vez le cuesta más jugar. Entre ellos, sin embargo, se animan a seguir. Por salud física y mental.

Parte de los miembros de la Penya 70-80-90, tras su último gran encuentro el pasado junio.

Parte de los miembros de la Penya 70-80-90, tras su último gran encuentro el pasado junio.

(ABC)

El poder del ejercicio con intervalos

 ¿Qué beneficios tiene el tenis que no tengan otros deportes? Para empezar hay unanimidad en las ventajas de los deportes grupales, o aquellos en los que hay conexiones sociales por encima de prácticas individualistas como nadar o correr. El doctor Ed Laskowski, codirector de Medicina del Deporte de Mayo Clinic, resaltó tras su estudio que parte de su efectividad también radica en que no deja de ser entrenamiento con intervalos. «Cuando se juega por un punto, hay 30 segundos de actividad muy intensa, seguidos por un período de recuperación. Por eso este tipo de actividad es muy eficaz para entrenar al cuerpo y, muchas veces, esos breves períodos de actividad más intensa son más eficientes y tienen un efecto realmente mayor sobre el entrenamiento físico», aseguraba.

Desde QuirónSalud también inciden en el hecho de que el tenis exige picos de intensidad durante periodos concretos de tiempo, a diferencia de otros deportes donde el ritmo y esfuerzo debe ser constante. «A nivel físico, el tenis reúne un tipo de mecánica de movimientos explosivos con carácter anaeróbico, que facilita un déficit de oxígeno y que debe estar coordinado con una condición física y aeróbica decente como mínimo», exponen sus portavoces. Eso, y sin olvidar el crucial componente social.