El impacto de la regularización extraordinaria que el Gobierno ha realizado entre abril y julio se ha dejado sentir en las estadísticas de afiliación a la Seguridad Social. El colectivo de extranjeros inscritos en los primeros siete meses del año ha aumentado a un ritmo superior al de los nacionales, algo que se ha percibido especialmente en los datos de julio: el mes pasado, Andalucía contabilizó una media de 409.584 trabajadores foráneos, 60.556 más que en el mismo mes de 2025, un crecimiento del 17,34% muy por encima del 3% anotado para el total. El resultado es que son los extranjeros los que tiran de las altas en la Seguridad Social, suponiendo el 57% de los nuevos afiliados en la comunidad autónoma.

La disparidad es paralela a nivel nacional: España sobrepasó en julio por primera vez los 3,5 millones de afiliados extranjeros y alcanzó también un nuevo máximo en la serie desestacionalizada, que supera los 3,4 millones. La afiliación extranjera creció un 13,6% interanual, frente al 2,9% del conjunto del sistema.

Un 51% más en cuatro años

La evolución de los trabajadores extranjeros mantiene una trayectoria de crecimiento sostenida desde la entrada en vigor de la reforma laboral, destaca el Gobierno central. Desde junio de 2022, el número de trabajadores extranjeros afiliados ha aumentado en más de 1,2 millones de personas en el país, 317.000 en el caso de Andalucía. De estos últimos, el 43,66% fueron extranjeros: el empleo en el colectivo ha crecido un 51% en los últimos años.

Ese incremento ha vivido un fuerte impulso en los últimos meses con el proceso extraordinario de regularización, cuya puesta en marcha coincidió con una aceleración de las altas desde finales de abril. A 30 de julio, un total de 262.475 personas extranjeras figuraban dadas de alta en la Seguridad Social como consecuencia de este proceso, 33.211 de ellas en Andalucía.

El peso de este grupo es, no obstante, todavía menor en la región que en el conjunto del país, con un 11,36% del total de los trabajadores frente al 15,6% de la media nacional.

Hostelería y comercio

El 42% de los trabajadores de origen foráneo en Andalucía son mujeres, un porcentaje igual al del conjunto del país. Por nacionalidades, Marruecos continúa siendo el principal país de origen de los extranjeros afiliados a la Seguridad Social española, con 415.310 cotizantes. Le siguen Colombia (347.467), Rumanía (342.555), Venezuela (247.209), Italia (223.589), China (136.395), Perú (133.002) y Ucrania (84.599).

Aunque su presencia se extiende a un número cada vez mayor de actividades, entrando en algunas de mayor cualificación y en el colectivo autónomo, la mayor parte de los afiliados extranjeros continúan perteneciendo a los sectores que tradicionalmente los han acogido. Así, un 19,48% de los inscritos en Andalucía trabajan en hostelería (suponen la quinta parte de los empleados del sector), el 11,74% en el comercio y un 8,10% en la construcción.

Igualmente ocurre en el conjunto del país y su peso es aún mayor en algunos sistemas especiales de la Seguridad Social. Constituyen el 46,7% de los afiliados al Sistema Especial del Hogar y el 39,2% del Sistema Especial Agrario.

Uno de los rasgos más destacados del mercado laboral de este colectivo es el predominio del empleo indefinido. Actualmente, el 86,4% de los trabajadores extranjeros cuenta con contrato indefinido, frente al promedio del 58,9% registrado entre 2017 y 2021, antes de la reforma laboral. La tasa de temporalidad ha descendido hasta el 13,6%, un mínimo histórico que prácticamente iguala a la de los trabajadores nacionales, situada en el 13,4%.

Más de 75.000 autónomos extranjeros

El número de trabajadores extranjeros por cuenta propia también mantiene una tendencia ascendente. En julio alcanzó los 531.568 afiliados, un 9,2% más que un año antes. De ellos, 75.000 están en Andalucía.

Su presencia es relevante en actividades de mayor cualificación. En telecomunicaciones y programación informática representan ya más del 33% de los ocupados dados de alta en esta actividad. También tienen una participación destacada en actividades de los hogares (27,4%), hostelería (25,6%), actividades administrativas (19,3%), construcción (18,6%) y actividades inmobiliarias (18,4%).