El Mundial es un indudable escaparate para futbolistas de todos los lugares del planeta. No solo para las jóvenes promesas que son capaces de demostrar en este escenario de lujo que están listas para dar un salto importante en su carrera, sino también para aquellos más experimentados que se ‘esconden’ en ligas alejadas del principal radar europeo.
Algunos se acaban convirtiendo en jugadores de primer nivel; otros no pasan de ser flor de un día. Pero, en cualquier caso, la ilusión que generan sus fichajes es especial, incomparable a la de un verano ‘normal’. Y en este 2026 ha habido bastantes casos. Los repasamos a continuación.
Dos casos inéditos
Había que empezar por las dos superestrellas que han nacido en esta Copa del Mundo: Vozinha y Tim Payne. No podía ser de otra manera. En Instagram, el primero suma 29,5 millones de seguidores; el segundo, 5,4. Pero su vida no solo ha cambiado en el ámbito ‘influencer’.
Vozinha encaraba el Mundial con Cabo Verde con 40 años y sin equipo tras terminar su aventura en el Chaves, pero el partido ante España, un 0-0 en el que brilló, le brindó una nueva oportunidad. Su nombre estuvo vinculado con Inter Miami y el Berkane de Marruecos, equipo que ha anunciado a Bubista, seleccionador de Cabo Verde durante el Mundial, como entrenador. No obstante, eligió Chile y firmó por Colo-Colo.

Un Vozinha «sin presión», presentado como nuevo jugador de Colo-Colo / Colo-Colo
Su fichaje fue estelar. Lo recibieron como un héroe en Chile y la competición aceptó hacer una excepción con él para poder llevar ‘Vozinha’ en su camiseta. El reglamento de la competición prohíbe usar sobrenombres y solo permite inscribir el nombre real: Josimar Dias.
Tim Payne, internacional con Nueva Zelanda, también ha protagonizado un cambio este verano. En su caso, la fama le llegó porque un influencer argentino pidió a todos sus seguidores seguirlo por redes sociales porque, en teoría, era el jugador del Mundial con menos seguidores en Instagram.
A sus 32 años, el defensa de Auckland cambió el Wellington de su país natal por el Olimpia de Paraguay, que pagó 350.000 euros por su fichaje. Como curiosidad, Payne había pasado antes por seis equipos durante su carrera y nunca nadie había pagado un traspaso por él. En su debut marcó un golazo.
Dos ‘bombazos’
Comentados los casos de las dos superestrellas del torneo, vamos con los casos de aquellos jugadores que realmente han brillado sobre el campo. Imposible no hablar de Yan Diomande. Su ascenso a la máxima élite ha sido meteórico: en enero de 2025 llegaba al Leganés desde Estados Unidos siendo un completo desconocido y ahora ha dejado en las arcas del Leipzig 125 millones de euros fijos, que pueden ser 140 si se cumplen los variables.

Diomande se estrena en Valdebebas / REAL MADRID
A sus 19 años, el Mundial que firmó con Costa de Marfil acabó de convencer al Real Madrid, que entre sus manos ya tiene al que puede ser el fichaje más caro de la historia del club. En total, Diomande solo ha jugado 46 partidos de clubes en la élite del fútbol europeo.
Otro de los ‘chicos maravilla’ del Mundial ha sido, sin duda, Johan Manzambi. El internacional suizo cuajó una grandísima temporada en el Friburgo, finalista de Europa League, pero fue la Copa del Mundo el escaparate definitivo para un jugador muy interesante. Polivalente, potente, hábil y con pegada, protagonizó una intensa pelea por su fichaje en la Premier League que acabó ganando el Aston Villa de Unai Emery por unos suculentos 60 millones de euros.

Manzambi, presentado como nuevo jugador del Aston Villa / Aston Villa
En Inglaterra ha habido más movimiento condicionado por el Mundial. El Coventry City de Frank Lampard se hizo con Caleb Yirenkyi, centrocampista ghanés de 20 años del Nordsjaelland danés. 27 millones de euros abonó el recién ascendido a la Premier League por un futbolista con aspectos por pulir, pero unas condiciones perfectas para la Liga: potencia física, polivalencia y una capacidad interesante para ganar duelos, tanto por arriba como por abajo.
Y no hay que olvidarse de la Championship. El Swansea City fichó a Elijah Just, goleador de Nueva Zelanda, a cambio de casi 6 millones de euros. Sus tres goles durante la fase de grupos del Mundial convencieron a los ‘Swans’ para apostar por él y brindarle un interesante salto de nivel competitivo a sus 26 años tras su aventura en el Motherwell escocés.
La Serie A también ha estado atenta al Mundial. Especialmente la Fiorentina, que abonó 26 millones de euros al Trabzonspor para hacerse con el ‘tapado’ de Costa de Marfil. Con solo 20 años, Christ Inao Oulaï dejó buenísimas sensaciones que quedaron un poco eclipsadas por la atención mediática que recibía Diomandé, seguido por clubes como PSG, Madrid o Liverpool. Se trata de un centrocampista con muy buen pie y que puede jugar en distintas alturas de la medular.
Los cracks que quedan por cambiar de aires
Es cuestión de tiempo que el ‘6’ que deslumbró al mundo con Marruecos cambie de aires. A sus 18 años, Ayyoub Bouaddi dejará el Lille para fichar por el Manchester City de Enzo Maresca. Está prácticamente todo cerrado por unos 100 millones de euros y llegará, salvo sorpresa, para sustituir a Rodri Hernández. Su partido ante Brasil fue probablemente lo que acabó de convencer a los clubes que lo tenían controlado en la Ligue 1. Jugó con una calma y un control del juego difíciles de explicar para un chaval de 18 añitos.

Ayyoub Bouaddi, próximo fichaje del Manchester City / X
También lo tiene casi hecho Zion Suzuki con el PSG. El portero japonés con raíces ghanesas dejará el Parma por unos 35 millones de euros, aunque está por ver su papel en el equipo de Luis Enrique. Si Chevalier se marcha, lo más probable es que tenga un lugar en la plantilla, pero si se queda, en Italia deslizan que puede acabar cedido en la Juventus.

Zion Suzuki, internacional con Japón / Jeffrey McWhorter
Nestory Irankunda, perla de Australia que milita en el Watford, ha seducido a uno de los clubes más laureados de Portugal. El Sporting CP, tras el Mundial, ha decidido invertir en su zurda y en su velocidad y pagará cerca de 20 millones de euros para hacerse con sus servicios.

Irankunda marcó para Australia en el Mundial / AUSTRALIA
En LaLiga también puede haber movimiento. A Gustavo Puerta, centrocampista del Racing de Santander, le empezaron a salir pretendientes de todos los sitios tras su participación con Colombia. Bolonia, Hull City, Valencia o Porto intentaron su fichaje, pero no convencieron al club cántabro con sus ofertas. Se espera que saquen unos 20 millones de euros por su venta, cantidad que el Zenit ruso sí que está dispuesto a asumir. No obstante, la prioridad del jugador es Inglaterra, con el Nottingham Forest como uno de los últimos clubes en entrar en escena.

Gustavo Puerta durante el duelo ante la RD Congo / EFE
Orlando Gill también cambiará de aires. Después de ser clave para eliminar a Alemania con Paraguay, el portero de San Lorenzo está listo para dar el salto a Europa a sus 26 años. Todo indica que su futuro estará en el Lille, después de que el Olympique de Marsella no satisficiera las exigencias económicas del conjunto argentino.

Orlando Gill, portero de Paraguay, junto a Kylian Mabppé / EFE
¿Y qué pasa con joyas como Gilberto Mora o Antonio Nusa? El primero debe decidir muy bien a qué equipo de Europa se marcha. Vinculado a PSG o Liverpool, entre muchos otros ‘cocos’, parece que puede terminar en el Borussia Dortmund. Con el noruego, está todo más confuso. En Inglaterra lo acercaban mucho al Newcastle tras la salida de Gordon; después, al Arsenal, pero fue él mismo quien cortó de raíz los rumores asegurando que quiere continuar en el RB Leipzig.
Por último, mención honorífica merece el lateral izquierdo caboverdiano Sidny Lopes Cabral, autor de uno de los goles más bellos de todo el Mundial contra Argentina. En su caso, el Trabzonspor turco fue listo y lo fichó poco antes del Mundial procedente del Benfica por 7 millones de euros.
Sin embargo, su torneo, en el que ha demostrado su capacidad para recorrer la banda, llegar a línea de fondo y su gran golpeo a larga distancia, se ha revalorizado por completo. Tanto que, según explicaron en tierras británicas, el Ipswich Town quería pagar 27 millones de euros para ficharlo.