Se conoce como “McConaissance” (salido de la mezcla de McConaughey y “Renacimiento” en inglés) el progresivo viraje que dio alrededor de 2011 la carrera de Matthew McConaughey, pasando de ser la estrella de varias comedias románticas muy exitosas pero despreciadas por la crítica a un actor de carácter capaz de ganar Oscars

Fue cuando McConaughey encadenaba de pronto Killer Joe con Mud, y Mud con True Detective, hasta el punto de alzarse con la estatuilla gracias a Dallas Buyers Club simultáneamente a tener un pequeño rol en El lobo de Wall Street. Una racha que no ha podido igualar desde entonces.

Normal, por otra parte. Aún así McConaughey está bastante cómodo con el presente estado de su carrera, habiendo protagonizado recientemente Laberinto en llamas para Paul Greengrass y teniendo previsto una serie junto a su gran amigo Woody Harrelson, titulada Brothers y producida (al igual que Laberinto en llamas) para Apple TV

El actor ha vuelto a dar rienda suelta a su bonhomía en una entrevista para el podcast Happy Sad Confused, donde en compañía del presentador Josh Horowitz ha repasado los hitos de su carrera.

Así que se han centrado bastante en su faceta como galán de comedias románticas. Títulos como Planes de boda, Los fantasmas de mis exnovias o Novia por contrato, aunque si McConaughey tuviera que quedarse con alguna sería Cómo perder a un chico en 10 días, que protagonizó con Kate Hudson en 2003. Seguramente su película más popular, y McConaughey está encantado de haberla protagonizado.

“Es probablemente mi comedia romántica favorita de las que he hecho, y a mucha gente le encanta esa película”, asegura. Los motivos de esto también parecen radicar en su popularidad, que ha garantizado que Cómo perder a un chico en 10 días se pase una y otra vez por televisión, y también en un plato muy codiciado por las plataformas de streaming. “Y sigue siendo la que más dinero me sigue dando de todas las películas que he hecho. Con diferencia, por mucho”, prosigue McConaughey.

“Quizá se emita en todas las aerolíneas para siempre”, añadió Horowitz entonces, y McConaughey terció entre risas: “Y en las residencias de hermandades femeninas”. En efecto hablaríamos de un pequeño clásico: “Cuando solo existían los DVDs o la televisión por cable, cada mes de marzo recibía un cheque cuantioso gracias al día de San Valentín”.

El actor, desde luego, también es consciente de cómo el film se ha convertido en un título clave del género de comedia romántica, mucho más que otros que protagonizó: “Esa película, para mí, en ese género, me permitió hacerlo mío. Cómo perder a un chico en 10 días es un auténtico referente en el género de la comedia romántica a lo largo del tiempo”.