Esta semana se ha anunciado un brote de sarampión en Mallorca. ¿Le preocupa?
Sí, nosotros atendimos al paciente que dio origen al brote y era un turista menor británico no vacunado que acudió al hospital a finales de julio con fiebre alta y un exantema, unas manchas rojas en la piel. Como el sarampión es una enfermedad de declaración obligatoria, se notificó a Salud Pública y a partir de ahí comenzó toda la investigación de sus contactos. Nosotros estamos muy atentos a las alertas que aparecen en Europa y precisamente en Reino Unido había un brote, con una cobertura vacunal baja en algunas zonas.
A partir de ese primer paciente se han confirmado cinco casos más, seis en total. ¿Son muchos?
Sí, seis casos son muchos porque antes había cero. Cuando hablamos de una enfermedad que prácticamente no circulaba, un caso ya hace saltar las alarmas. Significa que algo está fallando. Si la vacunación funciona y tenemos coberturas suficientemente altas, no debería haber sarampión.
¿Por qué preocupa especialmente esta enfermedad?
Porque es la enfermedad infecciosa respiratoria más contagiosa que hay, mucho más que la gripe o la covid. Cada persona con sarampión puede contagiar aproximadamente a entre 15 y 18 personas que no estén inmunizadas. Además, investigar los contactos es muy complicado cuando hablamos de turistas, porque hay que saber en qué avión viajaron, dónde se alojaron, con quién estuvieron o qué personas coincidieron con ellos en una sala de espera.
El sarampión estaba prácticamente erradicado. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Hay varios factores. En la covid se produjo un parón en muchas consultas rutinarias y algunos niños retrasaron o no completaron sus pautas de vacunación. Después hubo cierto hartazgo con las vacunas después de la pandemia y, además, hay movimientos antivacunas muy potentes que difunden a través de las redes sociales informaciones que no están demostradas. Todo eso ha contribuido a reducir las coberturas. En Europa hemos tenido brotes importantes en países como Rumanía, Francia, Italia o Reino Unido, y también ha habido uno muy importante en Marruecos. Es muy triste que muera gente por una enfermedad que podemos prevenir con una vacuna.
¿Qué debería hacer sospechar a unos padres que su hijo puede tener sarampión?
Principalmente tres cosas: que haya estado en contacto con alguien con sarampión, que no esté correctamente vacunado y que empiece con fiebre y manchas rojas en la piel. El sarampión también suele producir mucha mucosidad, conjuntivitis, inflamación de garganta y tos. Si se dan esas circunstancias se considera un caso sospechoso y hay que realizar las pruebas específicas.
¿Puede llegar a ser grave?
Sí. Puede provocar complicaciones respiratorias, como otitis o neumonía, pero también otras más graves, como encefalitis o convulsiones. Es una enfermedad con una mortalidad baja, pero no cero. El problema es que llevábamos mucho tiempo sin verla y hemos perdido la percepción de lo que puede provocar.
¿Por qué ocurre eso?
Como la gente no ve sarampión, piensa que ya no existe… pero no es así. Si dejáramos de vacunar contra la poliomielitis también volveríamos a ver las secuelas que provocaba. Ya no vemos determinadas enfermedades no porque hayan desaparecido por sí solas, sino porque vacunamos. Además, el sarampión tiene una particularidad: solo afecta a humanos, no existe un reservorio animal. Por eso sería posible erradicarlo, pero necesitamos coberturas superiores al 95%.
¿La cobertura vacunal en Balears es suficiente?
Con los últimos datos, la primera dosis está en niveles muy altos, alrededor del 99%, pero con la pauta completa estamos sobre el 90%, y eso para el sarampión es insuficiente. Necesitamos estar por encima del 95%. También vemos que, conforme los niños crecen, es más fácil que el calendario quede incompleto. Durante el primer año los padres suelen llevar las vacunas muy al día, pero después se van relajando.
¿Se encuentra con padres que no quieren vacunar a sus hijos?
Sí. Algunos han leído sobre el tema y tienen una postura muy definida, pero otros realmente no saben explicar por qué no quieren vacunar: porque el niño es muy pequeño, porque les da pena pincharlo, porque conocen a alguien que supuestamente tuvo un problema…
«Las familias inmigrantes están encantadas con las vacunas, no siempre han tenido ese acceso»
¿Cómo intenta tranquilizarlos?
Les remitimos a fuentes y asociaciones científicas y les explicamos cómo funciona el calendario vacunal y qué sabemos sobre seguridad. Los efectos secundarios graves son excepcionales. Lo más frecuente después de una vacuna es tener algo de dolor en la zona del pinchazo o fiebre durante un periodo corto. Llevo 30 años en Pediatría y no he visto ningún efecto secundario grave que pudiera atribuirse claramente a una vacuna.
¿Los movimientos antivacunas tienen un efecto real en las consultas?
Sí, y es curioso porque muchas familias inmigrantes están encantadas de poder vacunar a sus hijos porque proceden de lugares donde no siempre han tenido ese acceso. En determinados sectores de población con un nivel socioeconómico y cultural alto es donde también encontramos más dudas contra la vacunación. Como las enfermedades prácticamente no se ven, parece que el riesgo ha desaparecido. Pero no las vemos precisamente porque vacunamos.
«En consulta ahora vemos tuberculosis y otras enfermedades importadas que antes eran excepcionales»
¿Las redes sociales están complicando el trabajo del pediatra?
Muchísimo. Un influencer con miles de seguidores puede hacer mucho más daño que una sociedad científica explicando por qué se recomienda una vacuna. Se coloca prácticamente al mismo nivel a alguien que lleva décadas trabajando y formándose en vacunación y a una persona sin ningún conocimiento que publica un vídeo.
¿Están reapareciendo otras infecciones que antes veían menos?
Estamos viendo enfermedades importadas, pero eso también responde a la enorme movilidad. La población de Baleares es mucho más heterogénea que hace años y recibimos personas procedentes de muchísimas partes del mundo. Vemos tuberculosis y algunas enfermedades de importación que antes eran excepcionales. Por eso en Infectología tenemos que estar continuamente pendientes de qué está circulando en Europa y en el resto del mundo.
«Las infecciones que más me preocupan son el sarampión y la gripe, porque pueden complicarse»
¿Cuál le preocupa especialmente ahora?
Sin duda el sarampión, precisamente por su enorme capacidad de transmisión y porque puede provocar casos graves e incluso mortalidad. Y también la gripe. A veces parece una infección banal, pero puede abrir la puerta a complicaciones importantes.
¿Qué infecciones provocan más ingresos pediátricos en Son Espases?
En invierno, fundamentalmente las respiratorias: gripe, bronquiolitis y neumonías. En verano cambia bastante el perfil y vemos, por ejemplo, más infecciones de la piel. Los niños llevan más piel expuesta, hay picaduras, pequeñas heridas, se rascan y algunas lesiones terminan infectándose.
La inmunización frente al VRS ha cambiado mucho la bronquiolitis. ¿Se nota en el hospital?
Muchísimo. Antes teníamos en invierno muchos bebés muy pequeños, especialmente menores de seis meses, ingresados con bronquiolitis, algunos necesitaban oxígeno y otros acababan incluso en la UCI Pediátrica. Desde que se administra esta protección al nacimiento la situación ha cambiado muchísimo. Es importante aclarar que no es exactamente una vacuna, sino una inmunización, pero su impacto ha sido muy importante.
¿Las vacunas están haciendo desaparecer otras enfermedades de la infancia en Balears?
Sí. Por ejemplo, hace mucho tiempo que no vemos hepatitis B en niños. También han cambiado muchísimo otras infecciones gracias a la vacunación. Pero cuando desaparece un virus o una bacteria, otros pueden ocupar ese espacio y provocar síntomas parecidos.
¿Atienden muchos niños turistas por infecciones?
Sí, aunque la inmensa mayoría tienen infecciones corrientes: gastroenteritis, vómitos, fiebre, neumonías, infecciones respiratorias o de la piel. Pero también hemos atendido meningitis, encefalitis o enfermedades que prácticamente no tenemos aquí.
En este brote varios afectados coincidieron en Son Espases. ¿Cómo se intenta evitar que un caso de sarampión contagie a otros pacientes dentro del hospital?
Tenemos un protocolo basado en las directrices del Ministerio de Sanidad. Cuando llega un paciente con fiebre y manchas en la piel se detecta ya desde el triaje y, si existe sospecha, se le coloca una mascarilla y se separa del resto de pacientes. Está protocolizado qué muestras hay que tomar, qué hacer con los contactos, qué recomendaciones dar y también se comprueba que el personal esté correctamente vacunado.
¿Nos hemos convertido en víctimas del éxito de las vacunas?
Sí, es lo que se llama morir de éxito. Las vacunas funcionan tan bien que la gente piensa que las enfermedades ya no existen. Pero si dejamos de vacunar, vuelven. Ha ocurrido en lugares donde se ha reducido la vacunación frente a determinadas enfermedades.
Hay padres que temen más los posibles efectos de una vacuna que la enfermedad.
Sí, algunos dicen que prefieren que el niño pase la enfermedad para desarrollar unas defensas más fuertes. Pero hay que explicarles que esa enfermedad puede provocar una encefalitis o incluso causar la muerte. Será excepcional, pero el riesgo existe. Las vacunas permiten adquirir protección sin tener que asumir las consecuencias de pasar la enfermedad.
«Los pediatras luchamos contra las noticias falsas y los consejos de personas sin formación»
Como pediatra, ¿qué le preocupa de la salud de los niños que hace diez años no le preocupaba tanto?
El estado vacunal y, sobre todo, la desinformación. Vivimos en el momento de la historia en el que tenemos más acceso a información y, paradójicamente, mucha gente se informa a través de personas que no están preparadas. Ese es uno de los principales problemas como pediatra, luchar contra noticias falsas y contra consejos de personas sin formación. Hay padres que incluso rechazan un antibiótico porque han leído que perjudica la flora intestinal cuando su hijo tiene una infección que necesita tratamiento. La desinformación puede tener consecuencias muy serias.
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