Estamos todos de acuerdo en que el Chelsea está a otro nivel. Una dimensión a la que la Real no es capaz de llegar por el mero hecho de no poder competir a esas alturas. Lo hemos visto en todas esas eliminatorias de la etapa de Imanol, cuando salían con el pecho hinchado a Europa y se daban cuenta de que, a la hora de la verdad, no había nada que hacer porque eran mucho más fuertes físicamente que ellos. Por ese lado no hay problema: se encaja la previsible derrota y no se le da más vueltas.

Pero hay una máxima que se cumple en las pretemporadas de todos los equipos y es la respuesta a la pregunta de si la plantilla es superior o no a la del curso pasado. A nadie se le escapa que la Real ganó una Copa que nos proporcionó una felicidad increíble y que alcanzar dicho objetivo tiene un mérito extraordinario que, desde luego, aquí no pensamos ni debatir ni discutir. Pero en la Liga el equipo quedó en el puesto decimoprimero, sufriendo demasiadas derrotas y siendo el conjunto más goleado de toda la categoría, algo que no encaja en la idiosincrasia de un club como el nuestro, en el que siempre hemos sabido que los equipos solventes se construyen desde atrás.

La pregunta es: ¿tiene mejor equipo esta Real sin Caleta-Car, Aritz y Brais? La respuesta es evidente: no. Y eso conlleva que el filial, que está más cerca del primer equipo, también parezca contar con una plantilla inferior a la del curso pasado.

Xabi Alonso se ha hecho con las riendas de un club muy poderoso y lo primero que ha hecho, ¿qué ha sido? Fichar. Y además, mucho. Lógicamente, la Real no se puede comparar en ese sentido con el Chelsea, pero yo creo que, hasta los mayores defensores de la cantera, son conscientes de que este plantel necesita refuerzos. Y ya no vale con la tontería de que tienen que ser buenos, como tanto les gusta repetir a algunos. No, si quieren vamos a fichar malos o lesionados.

Chelsea 3

REAL 1

CHELSEA Sánchez (Penders, m. 62), Fofana, Lacroix (Acheampong, m. 62), Colwill (Hato, m. 76), Palestra (Chavarría, m. 76), James (Enzo, m. 62), Caicedo (Lavia, m. 76), Neto (Estêvão, m. 76), Palmer (Gittens, m. 76), Joao Pedro, Rogers (Malo Gusto, m. 62).

REAL Remiro, Aramburu, Martín, Beitia (Zubeldia, m. 62), Gómez (Aihen, m. 81), Sucic (Marchal, m. 62), Soler, Kubo (Oyarzabal, m. 62), Herrera (Turrientes, m. 62), Barrenetxea (Marín, m. 81), Oskarsson (Zakharyan, m. 81).

Goles 1-0: Rogers, m. 10; 1-1: Aramburu, m. 45; 2-1: Joao Pedro, m. 47; 3-1: Joao Pedro, m. 77.

Árbitro Andy Madley. Sin amonestaciones.

Estadio Stamford Bridge. Buena entrada. Bastantes aficionados realistas

Estamos a 15 de agosto y la Real no se ha reforzado con ninguna incorporación. Que nadie olvide las palabras de Mikel Oyarzabal, cuya influencia está por encima de todos en el club, cuando, al analizar la temporada pasada, puso claramente como explicación que los fichajes habían llegado demasiado tarde. Ya está bien. No vamos a perder el tiempo hablando más del disparate que ha sido el intento de cerrar la vuelta de Aguerd. Exigimos soluciones que simplemente mejoren al equipo. No es tan difícil. Otros lo consiguen en situaciones mucho más limitadas que las de la Real.

A todos nos gusta que el equipo apueste por su gente y mire primero a su vivero antes de reforzarse, pero ya ha pasado el tiempo suficiente como para que esta dirección deportiva haya cerrado un par de refuerzos que mejoren el nivel del plantel.

El partido

La Real no completó un mal encuentro ante uno de los favoritos para ganar la Premier, pero atrás sigue siendo un equipo muy poco seguro, que concede demasiado y que está siempre expuesto al error. Y los rivales lo saben. Los realistas fueron incluso superiores en la primera parte, pero tras el descanso se vieron superados ampliamente por un poderoso Chelsea que pudo incluso ganar por más goles.

Matarazzo se tomó el duelo con un ensayo importante. Se desconoce si definitivo o general para el estreno liguero, pero el técnico optó por Remiro en la portería, que apunta a seguir siendo su número 1. En la zaga, Luken Beitia fue el compañero de Jon Martín y lo más sorprendente de todo fue, sin duda, que Yangel actuó de 4, con Soler y Sucic por delante. Kubo, Óskarsson y Barrenetxea, que regresó a la izquierda, actuaron en punta.

La misma Real

Fue la misma Real de siempre. La de Matarazzo. Reconocible por atacar muy bien, sin complejos y con calidad, pero también por tener unos problemas defensivos alarmantes. El Chelsea no paró de buscar los balones largos a las espaldas de los defensas y cada vez que atacó hizo daño ante una zaga y un entramado defensivo que continúan sin ofrecer garantías.

Los londinenses arrancaron más fuertes y Caicedo casi anotó en un disparo cruzado a los cinco minutos. A los nueve llegó el primer gol en otro balón largo a Neto, cuyo centro lo cabeceó Joao Pedro. Remiro, en apuros, midió mal los pasos y su parada dejó la pelota muerta para que Rogers se estrenara ante su afición. Un fichaje de 140 millones. Para situarnos y dimensionar contra quién.

A partir de ese momento, la Real reaccionó bien, comenzó a mover la pelota con criterio y a ganar metros hasta hacerse con el control de la contienda gracias a los buenos minutos de Yangel y Sucic. Pasado el cuarto de hora, Barrenetxea, solo, disparó rozando el palo tras un gran movimiento de Soler y un buen pase de Sucic. Tras otro susto de Joao Pedro, Yangel culminó muy alto un buen corte de Jon Martín en posiciones adelantadas. Kubo, que parece apuntarse al arranque liguero, culminó muy mal con la derecha otro buen servicio de Sucic antes de hacer una gran maniobra para asistir a Jon, cuyo remate lo salvó de forma espectacular Sánchez.

Eran los mejores minutos de la pretemporada de la Real. Óskarsson se quedó solo y no pudo superar la arriesgada y peligrosa salida del meta español, y Sucic no encontró la escuadra en un disparo con la derecha. Remiro salvó con los pies una falta directa de Neto y, en el último suspiro, Barrene se topó con Sánchez. El rechace lo peleó Kubo antes de que Aramburu enganchara una volea con la zurda que se coló rozando el palo. El tanto hizo justicia a una buena Real en Stamford Bridge.

Otro Chelsea

En el descanso, Xabi Alonso debió apretar a los suyos porque salieron con otra actitud y a los dos minutos ya habían puesto el 2-1 en otro centro mal defendido por Aramburu que cabeceó a la red Joao Pedro. Poco después, Remiro salvó otra opción del brasileño, de largo el mejor de los blues y del partido. La Real no logró reaccionar y solo estuvo cerca de asustar a su rival en tres remates seguidos de Oyarzabal, Soler y Turrientes.

A falta de un cuarto de hora para el final, en una acción que sacó los colores a los dos centrales realistas, que eran Zubeldia y Jon Martín, y sobre todo a un Remiro que solo tapó el poste en lugar de su portería entera, Joao firmó el tercero. Oyarzabal, en un chut cruzado, y Estevao, en un disparo alto, también pudieron marcar.

La Real cerró su pretemporada con una esperada derrota ante todo un Chelsea de Champions. Por momentos, con buen juego y con la mejora de algunos de sus elementos ofensivos importantes, pero siempre lastrada por el mismo mal que le condenó a muchas derrotas el curso pasado: una fragilidad defensiva a la que, por ahora, Matarazzo no consigue encontrar ninguna solución para controlarla y mitigarla.

Queda menos de una semana para el inicio de la Liga y, quien más y quien menos, los más histéricos o los más tranquilos, los más reclamadores de fichajes y los reivindicadores de la cantera, coinciden en que ha llegado el momento de reforzar el plantel si se quiere intentar ser mejor equipo que el año pasado.

Por ahora, la Real va a arrancar la temporada a un nivel inferior. Que cada uno apechugue con su responsabilidad, pero la decepción ya es creciente…