Hablar con cualquier manresano o manresana sobre Xevi Pujol (Manresa, 1990) significa poner sobre la mesa el nombre de uno de los principales artífices de las grandes alegrías deportivas que se han vivido en la capital del Bages durante los últimos años. El arquitecto de los milagros, el constructor de plantillas prácticamente irrepetibles, y el descubridor de varios de los actuales grandes talentos en el baloncesto europeo a los que les cambió la vida. Una entrega total por el deporte de la pelota naranja, y una persona que aterrizó como un niño en el Nou Congost echando un cable a Jaume Ponsarnau y a su staff técnico, y que se marchó del pabellón manresano consolidado como uno de los mejores directores deportivos del basket continental pese a su juventud.
Ha pasado ya década y media desde que Pujol entró en el primer equipo del Kids&Us Manresa. Antes, en los 90, había jugado en las categorías inferiores del BCiUM, y en 2007 tuvo sus primeras aventuras en los banquillos de la Escola Joviat, donde terminó siendo coordinador del basket femenino. Con Jaume Ponsarnau como técnico y ante la baja de un delegado, tanto Gerard Barbé como él dieron el salto al senior tras su trabajo en el formativo. «Le propusimos que entrase como becario y nos ayudara a hacer cosas. Vio en el baloncesto una forma de vida y una pasión», comentó a SPORT el actual entrenador del Surne Bilbao Basket. «Tanto con Ponsarnau como con Borja Comenge, Pujol estaba en el entorno del primer equipo, pero prácticamente por amor al arte. Seguía los partidos, hacía un poco de scouting, algo de vídeo, y desde que él dejó de ser jugador, siempre le había gustado esa parte de técnico y que demostró tanto como entrenador de cantera como en el femenino», desgrana Damià Badia, jefe de comunicación del Kids&Us Manresa y amigo de Pujol. «Recuerdo partidos en los que nos subía a los periodistas las estadísticas del partido. Su gran obsesión era poderse dedicar al mundo del baloncesto», rememora el periodista de ‘El Ganxo’, Carles Jódar.

Xevi Pujol en su etapa en el cuerpo técnico del Bàsquet Manresa / Joaquim Alberch / Kids&Us Manresa
Sus inicios en el banquillo del Nou Congost
La temporada 14-15 está marcada como una de las más trascendentales del nuevo director deportivo azulgrana. Pedro Martínez volvió a hacerse cargo del conjunto manresano 20 años después, y Pere Romero, nuevo secretario técnico aquel curso, apostó por Xevi Pujol como integrante del staff del técnico catalán, y también por un Marc Estany que aquella campaña ejercería como delegado del primer equipo. La relación entre él y Pujol es muy estrecha tanto en lo personal como en lo profesional. De hecho, Estany será esta nueva temporada miembro del cuerpo técnico de Aleksander Sekulic en el Barça. Desde aquella campaña, Pujol acompañó en el banquillo a ilustres entrenadores como Ibon Navarro, Joan Peñarroya, Aleix Duran o Diego Ocampo. Para el técnico gallego, «Pujol fue clave en aquel play-off de ascenso a la ACB. Tanto él como Estany me ayudaron muchísimo, porque en tres días preparamos un partido para poder subir a la Liga Endesa», comentó Ocampo a este diario en una entrevista reciente. Pujol se estaba fogueando con alguno de los mejores entrenadores nacionales, y quizás para muchas personas, el paso profesional que tomó en 2020 pudo ser algo sorprendente.

Xevi Pujol y Diego Ocampo, durante la primera etapa del técnico gallego en Manresa / Joaquim Alberch / Kids&Us Manresa
Salto a la dirección deportiva
El club decidió no renovar a Román Montañez como director deportivo, y pese a que su carrera podía parecer encaminada a seguir en los banquillos y a un salto como primer entrenador, Pujol fue su sustituto. «Fue un cambio muy natural, Xevi siempre ha sido muy analítico, con una gran capacidad de planificación y se ha preocupado de todo lo que va más allá de lo que ocurre en la pista. Siempre ha tenido esa inquietud por los entornos de los jugadores, de como se comportaban fuera del parquet, y en definitiva, saber todo lo que rodea el equipo y no quedarse en el apartado táctico», admite Badia. El salto a los despachos ya era una realidad, con Pedro Martínez ocupando de nuevo el banquillo del Nou Congost.

En 2020, Pujol dio el salto de los banquillos a la dirección deportiva / Joaquim Alberch / Kids&Us Manresa
Una plantilla irrepetible
En la campaña 20-21, el Bàsquet Manresa se quedó a una victoria de poder jugar el play-off de la Liga Endesa. Makai Mason o Scott Eatherton fueron algunos de los jugadores más destacados de aquel curso en el que la salvación se logró de manera muy holgada. Tras aquella campaña, ni el más optimista imaginó lo que estaba por venir, con la confección de una plantilla ya confirmada como una de las mejores de la casi centenaria historia del club del Bages. Pujol descubrió en el Orleans francés a un Chima Moneke que en la temporada 19/20 había jugado en la segunda división francesa. Reclutó a Joe Thomasson, que había hecho una campaña interesante en el Hapoel Galil Gilboa israelí. Además, y tras haber hecho su debut en la Euroliga, se convenció a Ismael Bako para su desembarco en el Nou Congost. Todo ello con uno de esos aciertos en los que el conocimiento del mercado y una pizca de suerte se juntaron para llevar a cabo un fichaje de uno de los actuales mejores jugadores del viejo continente: Sylvain Francisco. El conjunto manresano había apostado por la llegada de Vasa Pusica, un base serbio que no llegó a debutar con el equipo catalán por una lesión de rodilla. En su lugar llegó el director de juego francés, aunque inicialmente lo hizo con un contrato temporal. Este verano, Francisco ha firmado con Panathinaikos para las próximas tres temporadas por un montante total de 10 millones de euros netos. ¿Dónde estaría el galo si Pujol y Manresa no lo hubiesen puesto en la órbita continental?

Chima Moneke fue uno de los líderes de aquel histórico Baxi Manresa de 2022 / ACB Photo – Joaquim Alberch
Aquella 21-22, el por entonces Baxi Manresa disputó la Copa del Rey de Granada y también los cuartos de final del play-off ACB. Pero sin duda, uno de los momentos más especiales y que la parroquia manresana todavía recuerda con una sonrisa fue la participación en la Final Four de la FIBA Basketball Champions League. Tras eliminar por la vía rápida al Unicaja en los cuartos de final, los manresanos lograron el billete para una final a cuatro que se disputó en Miribilla. El pabellón bilbaíno se tiñó de rojo ante un desplazamiento sin precedentes de la afición catalana. En semifinales, Pedro Martínez y su equipo derrotaron al Riesen Ludwisburg por 55-63. Y en la final el Lenovo Tenerife les despertó del sueño para terminar cayendo por 87-98. Un palo muy duro en aquellos momentos, pero que con el paso de los años ha quedado difuminado por la gran hazaña del conjunto manresano y aquel subcampeonato que queda como uno de los grandes hitos en la historia del club.
«Fue una locura de año»
«Se alinearon todos los planetas. Jugadores divertidos, carismáticos, que conectaron muy bien con una afición que, a raíz del ascenso a ACB en 2018, seguía en auge. A nivel interno fue una locura de año, se tuvo que frenar la firma de autógrafos y saludos para los amigos porque no parábamos. Tengo pocos vídeos que me hagan emocionar e incluso llorar, pero uno de ellos es desde dentro del autocar, en Bilbao, llegando a Miribilla con toda la afición y toda la marea roja. Aquello fue un hito y tuve la suerte de estar y vivirlo. Ojalá se pueda volver a repetir, pero sabemos que es difícil y que aquello fue una enorme hazaña», recuerda Badia.

Pedro Martínez y Xevi Pujol, un tándem para la historia en Manresa / Joaquim Alberch / Kids&Us Manresa
Más aciertos en Manresa y el salto a la Euroliga de la mano de Baskonia
Por el Nou Congost siguieron desfilando jugadores como Brancou Badio, Devin Robinson, Jerrick Harding, Martinas Geben, Derrick Alston Jr. o Cameron Hunt. En su etapa como director deportivo, el Kids&Us Manresa disputó tres Copas del Rey, dos play-offs de la Liga Endesa y aquel subcampeonato continental histórico. Pedro Martínez hizo las maletas rumbo a Valencia el verano de 2024, y la apuesta por Diego Ocampo en su segunda etapa en el Nou Congost ha sido otro éxito de Pujol y su intuición. El 20 de mayo de 2025, el director deportivo renovó tres años más por el club de su vida. Pero pocas semanas después, Pujol puso rumbo hacia Vitoria después de que el Baskonia le abriese las puertas para dirigir un proyecto de Euroliga. En su único curso en el Buesa, y con apuestas como las de Paolo Galbiati o Eugene Omoruyi, los alaveses rompieron más de un lustro de sequía de títulos levantando la Copa del Rey en el Roig Arena el pasado mes de febrero.

Baskonia conquistó la pasada Copa del Rey / Twitter: @xevi_pujol
El legado de Pujol en Manresa
«En Manresa, Pujol es respetadísimo por esos años. En la distancia corta es alguien con un tono de voz bajo, reflexivo, calculando mucho lo que dice, pero también tremendamente directo y sin dar rodeos a lo que quiere transmitir», explicó el periodista del ‘Regió 7’, Jordi Agut, a este diario. «Es el ejemplo perfecto de que la pasión, el trabajo y la constancia te pueden llevar muy lejos. Siempre será una persona muy querida en Manresa, porque además de construir grandes plantillas, ayudó a cambiar la dimensión del club», afirmó Miki Font, comunicador y director de ‘Territori Vermell’. «Conocía el club y sus dificultades económicas, pero hizo un buen tándem con el gerente, Carles Sixto. Se veía que tarde o temprano daría el salto. Todo el mundo aquí cree que está lo suficientemente preparado para ser el director deportivo del Barça. Eso sí, se necesitará algo de paciencia para dejarle trabajar y poder reconstruir la sección» admitió Jódar.

La huella de Xevi Pujol en Manresa es incalculable / ACB Photo – Joaquim Alberch
Un nuevo inicio en un Barça necesitado de alegrías
Ahora, Pujol llega a un Barça que atraviesa uno de los momentos más delicados de su centenaria historia. En el pasado no tan lejano, en el club tantearon su llegada para reforzar el área de scouting, aunque dicho cargo ya no se adecuaba al momento profesional que vivía el ejecutivo manresano. Pocos años después, Pujol tiene las llaves de todo lo que tenga que ver con el basket azulgrana. Un reto exigente, pero que Badia prevé que será positivo. «No se va a dejar influenciar o contaminar, él tiene las ideas claras y con ellas tirará. La experiencia en Baskonia le servirá para dar un paso al frente y creo que le irá bien en la medida que le dejen trabajar. Triunfó en Manresa porque fue de la mano con los entrenadores que tuvo y siempre hubo una filosofía clara. Si le dan tiempo para trabajar, estoy convencidísimo de que triunfará en el Barça y nos alegraremos todos».