Tenerife cuenta con seis puntos de cribado de infecciones de transmisión sexual (ITS) repartidos por centros de salud de toda la Isla. El proyecto Screening Point, que nació como una iniciativa piloto tras detectar un aumento de los contagios, ha triplicado su actividad en solo dos años. Si en 2023 –primera campaña– recibieron a 3.746 pacientes, en 2025 ascendieron a 11.278 y, en lo que va de 2026, ya han superado las 6.000 visitas. Ejercicio tras ejercicio, el porcentaje de positivos suele rondar el 30%, una cifra similar a la registrada a nivel nacional.
Para atender tanta consulta, el Servicio Canario de Salud (SCS) ha tenido que ir incorporando nuevos puntos. El último está ubicado en el Centro de Salud de Los Gladiolos y abrió a principios de mayo. “La lista de espera es el principal problema con el que nos estamos encontrando, la mayoría de pacientes son sintomáticos, por lo que hay que verlos lo antes posible; en la zona metropolitana estaba habiendo un pico de asistencia y teníamos que gestionar de alguna forma esa demanda”, explica el subdirector de Enfermería de la Gerencia de Atención Primaria, Alejandro Nicolás Álvarez.
Este espacio, por tanto, se sumó en el primer semestre del año a los ya operativos en Añaza, La Cuesta, Garachico, Puerto de la Cruz y San Isidro. Estos dos últimos, los que atienden a la población de la zona norte y sur, respectivamente, son los de mayor actividad, aunque los de la capital también están muy solicitados. De hecho, el de Los Gladiolos ya recibe a tantos pacientes –unos 18 al día con cita y alguna que otra urgencia– como el de La Cuesta.
¿Cuáles son las más habituales?
Al hablar de infecciones de transmisión sexual, la primera que suele venir a la cabeza es el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). En lo que va de año ya se han detectado 22 nuevos casos. Pese a que se trata de una cifra considerable, hay otras patologías mucho más frecuentes. La lista de las más detectadas la encabeza la clamidia, con 473 casos confirmados en los primeros meses de 2026. Le siguen la gonorrea, con 178 positivos, y la sífilis. “La clamidia, además, es una ITS silenciosa porque, en un alto porcentaje de casos, no da síntomas y la gente no sabe que la tiene; aquí, en tres meses, me he encontrado con tres mujeres a las que les han tenido que quitar una trompa de falopio por complicaciones asociadas a esta patología”, advierte la enfermera del centro de salud de Los Gladiolos Andrea Barreiro.
Aunque la mayoría de personas llega porque tiene sospechas o síntomas, cada vez son más las que acuden simplemente porque conocen el programa y quieren participar. “En esos casos también ha habido gente que se ha llevado sorpresas”, añade. Lo más habitual es que sean jóvenes entre los 18 y los 28 años, seguidos de la siguiente franja de edad –de 28 a 38– y así sucesivamente hasta los mayores de 68. En el otro extremo, apenas un 2% de los usuarios que recurren a este servicio son menores de edad.
¿Cómo pedir cita?
Quienes quieran acceder acudir a este servicio pueden hacerlo a través de diferentes vías. Lo más habitual es pedir cita a través del médico o la enfermera, pero también puede ser derivado desde Urgencias. Además, se ha habilitado un teléfono directo del Screening Point. “Hay muchas formas de hacerlo”, subraya Álvarez.
Una vez en consulta, enfermeras como Andrea Barreiro están a cargo del cribado. El primer paso es una entrevista, donde se le hará una serie de preguntas dependiendo de la situación. Después se realiza la correspondiente prueba de detección precoz, siempre de manera confidencial. Los resultados suelen tardar entre cuatro y cinco días: si son negativos, es el propio equipo el que lo comunica y si es positivo se facilita una cita con el médico responsable del paciente para un seguimiento y tratamientos adecuados. Eso sí, desde el Screening Point también vigilan su evolución. “Comprobamos cómo se encuentra a las semanas y, si es necesario, hacemos otro test porque es cierto que en algunos casos estamos observando resistencia al tratamiento antibiótico”, detalla la especialista.
Colaboración entre gerencias
La actividad en estos puntos de cribado no sería posible sin los laboratorios de Microbiología de los dos grandes hospitales, el Universitario de Canarias (HUC) y La Candelaria (Hunsc). “Gracias a ellos hemos mejorado el sistema de obtención de muestras; la trazabilidad es prácticamente perfecta, solo así podemos evitar falsos negativos”, destaca el subdirector. A su parecer, esta sinergia es “un claro ejemplo” de lo necesaria que es la coordinación entre gerencias, es decir, entre Atención Primaria y Hospitalaria.
En estas consultas también se lleva a cabo una importante labor de prevención: “La gente cada vez habla con más libertad y menos pudor de todo lo relacionado con la sexualidad; a mí me gusta tomarme un tiempo para resolver dudas, desmontar mitos e informarlos en base a la evidencia científica, para evitar que consulten fuentes poco fiables”.
Aumento de casos
El objetivo de cara a los próximos ejercicios es que este proyecto se termine de instalar en el resto del Archipiélago. “El número de positivos está aumentando a un nivel espeluznante, no solo aquí, sino en el resto del país”, afirma el subdirector de Enfermería. Por este motivo, reivindica, este servicio es cada vez más necesario. “Al detectar un positivo de forma precoz ya evitas que esa infección se siga propagando”, defiende.
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