Redacción
El tratamiento con agonistas del receptor GLP-1 de nueva generación, como la semaglutida y la tirzepatida, se asocia con un menor riesgo de hospitalización relacionada con el alcohol en personas con trastorno por consumo de alcohol y diabetes tipo 2 u obesidad. Así lo concluye un estudio de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg (Estados Unidos), publicado en la revista BMJ Open.

En comparación con otros tratamientos para la diabetes, el riesgo de hospitalización relacionada con el alcohol fue un 26% inferior entre los pacientes tratados con agonistas del receptor GLP-1, mientras que frente a otros fármacos para la obesidad la reducción alcanzó el 32%.

Además, en los ensayos Maud, que compararon estos medicamentos con tratamientos habituales para el trastorno por consumo de alcohol, como acamprosato, disulfiram y naltrexona, la reducción del riesgo fue del 63% en personas con diabetes tipo 2 y del 65% en aquellas con obesidad.

Frente a otros tratamientos, los agonistas del receptor GLP-1 redujeron entre un 26% y un 32% el riesgo de hospitalización relacionada con el alcohol.

Aunque se utilizan principalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, se han reportado casos de reducción del consumo de alcohol entre los pacientes tras la administración de estos fármacos. Esto llevó a los autores a investigar el impacto potencial en las hospitalizaciones relacionadas con el alcohol entre adultos con trastorno por consumo de alcohol.

Para ello, los autores analizaron los datos de 40.703 adultos con trastorno por consumo de alcohol y diabetes tipo 2 u obesidad que iniciaron tratamiento con semaglutida o tirzepatida, o con otros medicamentos comparadores, entre el 1 de enero de 2018 y el 31 de diciembre de 2024.

El análisis se estructuró en cuatro ensayos que incluían distintas poblaciones clínicas: medicamentos antidiabéticos (ADM), medicamentos contra la obesidad (AOM) y tratamientos específicos para el trastorno por consumo de alcohol en personas con diabetes tipo 2 (Maud-T2D) o con obesidad (Maud-obesidad).

Estos fármacos redujeron entre un 63% y un 65% el riesgo de hospitalización relacionada con el alcohol

Los investigadores insisten en interpretar los resultados con cautela. Entre las principales limitaciones citan el posible infrarregistro del trastorno por consumo de alcohol, las diferencias socioeconómicas entre los pacientes y las elevadas tasas de interrupción del tratamiento en algunos ensayos, factores que podrían haber influido en los resultados y aumentado el riesgo de sesgo.

«El inicio del tratamiento con agonistas del receptor GLP-1 de nueva generación en pacientes con trastorno por consumo de alcohol se asoció con un menor riesgo observado de hospitalización relacionada con el alcohol, con asociaciones similares en poblaciones con diabetes tipo 2 y obesidad. Estos hallazgos podrían sugerir un papel potencial de los agonistas del receptor GLP-1 en el contexto del trastorno por consumo de alcohol», han concluido los investigadores.