Una visita al supermercado acabó convirtiéndose en una escena que cada vez sucede más. Una joven ha denunciado en redes sociales que estuvo a punto de ser atropellada por una silla motorizada en el interior de un establecimiento de Benidorm, un episodio que ha utilizado para cargar contra el uso que algunos turistas hacen de este tipo de vehículos.
La protagonista es la usuaria de Instagram irenedelrio, que ha contado lo ocurrido en un reel con una frase que resume su sorpresa: “Me acaba de pasar algo surrealista en Benidorm. Casi me atropellan dentro de un supermercado”.
Según explica en el vídeo, el vehículo era una de las conocidas sillas o escúteres eléctricos de movilidad reducida que forman parte desde hace años del paisaje turístico de determinadas zonas de Benidorm.
“Se meten en las tiendas y en los supermercados”
La joven asegura que algunos usuarios circulan con estos vehículos sin prestar suficiente atención a los peatones y relata que no sería la primera vez que los observa en situaciones que considera peligrosas.
“Es que ni miran. Es que se meten en las tiendas. Es que se meten en los supermercados”, protesta en el vídeo.
Su crítica va más allá. La usuaria afirma haber visto incluso a personas salir de bares con una cerveza en la mano y subirse después a una de estas sillas motorizadas.
El vídeo termina con una contundente crítica a la seguridad de estos vehículos y con la afirmación de que no existe regulación sobre su utilización.
Sin embargo, Benidorm sí dispone de una normativa municipal específica para las sillas autopropulsadas, y el propio Ayuntamiento ha reforzado en los últimos meses la vigilancia sobre su uso.
Benidorm sí regula las sillas motorizadas
La Ordenanza Municipal de Movilidad de Benidorm dedica varios artículos a estos vehículos. De hecho, el Ayuntamiento lanzó en marzo de 2026 una campaña informativa dirigida a las empresas que los alquilan precisamente ante las quejas por comportamientos inadecuados de algunos usuarios.
Entre las condiciones establecidas, las sillas autopropulsadas de alquiler únicamente pueden entregarse a personas mayores de 65 años o a quienes tengan reconocida una discapacidad motora que reduzca su movilidad.
Además, deben desplazarse por aceras y zonas peatonales a la misma velocidad que un peatón, sin superarla, y estacionarse sin dificultar el paso de vehículos o personas.
La regulación municipal también prohíbe conducirlas bajo los efectos del alcohol o de sustancias estupefacientes. Las empresas de alquiler, por su parte, deben disponer de licencia municipal y de un seguro de responsabilidad civil con una cobertura mínima de 60.000 euros por vehículo.
Quejas por el mal uso de estos vehículos
El propio concejal de Movilidad de Benidorm, Francis Muñoz, reconoció el pasado mes de marzo que siguen produciéndose incumplimientos pese a la regulación existente.
El Ayuntamiento señalaba entonces que las principales quejas estaban relacionadas con excesos de velocidad y con la circulación de estos vehículos por lugares inadecuados, situaciones que pueden poner en riesgo a los peatones.
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