En el lapso de poco más de un mes, durante el verano de 2015, los hermanos letones Kurucs recalaron en conjuntos de primer nivel del baloncesto español. Rodions, el mayor, lo hizo en el FC Barcelona; mientras que Arturs -ahora adquisición de La Laguna Tenerife-, el pequeño (en realidad mediano porque hay otro más pequeño, Ilja), firmaba un contrato de ocho temporadas en el Baskonia.

Con apenas 15 años empezó a forjarse en los filiales blaugranas, jugando tanto en categorías inferiores como luego en Plata. Fue solo cuestión de tiempo que Arturs entrara en dinámica del primer equipo baskonista. Allí, ya en el ejercicio 17/18, el base letón pudo vivir el día a día con varias estrellas. Entre ellas un Marcelinho Huertas de vuelta a la ACB tras dos cursos en Los Ángeles Lakers. Desde ese momento Marce se convirtió en casi un ídolo con el que ahora volverá a compartir vestuario. Esta vez casi de igual a igual.

Una referencia y un maestro

«Conozco a Marcelinho desde hace mucho, cuando era jovencito pequeñito, y tengo su número desde entonces», reconoce Kurcus sobre una relación que se inició en el verano de 2017. Ha pasado casi una década y aunque los caminos del letón y del brasileño han discurrido por sendas diferentes, el contacto no se ha perdido. «Hasta el día de hoy, le he estado escribiendo de vez en cuando para algunos consejos de dieta, de baloncesto, y de alguna cosilla», revela el nuevo fichaje de La Laguna Tenerife. «Para mí es una referencia y como un maestro», añadió sobre el paulista, sin olvidarse de un Rokas Giedriatis con el que también coincidió, en este caso tres años, en Vitoria.

Kurcus, con la bufanda del CB Canarias.

Kurcus, con la bufanda del CB Canarias. / CBC

Al margen de este reencuentro con un ídolo, Arturs se congratula de llegar a un CB Canarias al que considera «un club de mucho prestigio y que está jugando a un nivel muy alto», así como un «equipo ganador» cualidad en la que también se ve identificado. «Venir aquí es un privilegio muy grande. Quiero unirme a esta familia y seguir sumando», añadió el exterior báltico.

Referencias positivas

Kurucs admite que tuvo otras referencias positivas que le ayudaron a decantarse por la oferta canarista. «Me llamó Iñaki Iriarte, que es una leyenda del Baskonia, y me entrenó de joven, y me dijo es un club muy serio en el que voy a estar muy a gusto. Sé que vengo a un sitio tranquilo», detalló.

Sobre sus virtudes, y al margen del citado gen ganador, Arturs considera que ya es «conocido por muchos» tras más de un lustro en la Liga Endesa. «Soy un jugador de mucha energía, sobre todo en defensa. Casi podríamos decir que soy un stopper. Creo que este va a ser uno de mis roles principales porque al final en este equipo ya hay muchísimo talento», desgranó.

En esa misma línea Kurucs quiere «intentar cumplir con lo que pida el entrenador». «Trabajaré para ir desarrollando mi juego; y luego, poco a poco, ir añadiendo más cosas. Repito que haré lo que me pida el entrenador, pero creo que principalmente se me ficha por mi juventud y por tratar de aportar en el campo mi energía y mi coraje«, concluyó.

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