Madrid
La retórica más radical del Ejecutivo israelí ha vuelto a cruzar todas las líneas rojas con unas demoledoras declaraciones que exponen la falta de límites morales en la estrategia sobre la Franja. El ministro de Seguridad Nacional, el extremista y exconvicto Itamar Ben Gvir, ha defendido abiertamente en un podcast grabado junto al exrehén Rom Braslavski el exterminio sistemático de la población palestina.
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«Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando entre 30 y 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas», ha afirmado sin ambages quien controla las fuerzas policiales del Estado hebreo, en unas controvertidas manifestaciones que ya forman parte del historial de agravios vertido contra los residentes de Cisjordania y los prisioneros bajo su custodia.

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Rechazo a la diplomacia y apuesta por la colonización
Durante la emisión del espacio titulado 8 de octubre, el dirigente ultranacionalista —eximido en su día del servicio militar por sus nexos con el grupo extremista Kach, ilegalizado por terrorismo— ha cuestionado abiertamente los pasos hacia una tregua promovidos por Benjamín Netanyahu. En su lugar, ha reclamado una expulsión masiva que diversos organismos internacionales han tachado de «limpieza étnica» para reocupar el territorio.
“Considero que toda Gaza es nuestra y que deberíamos tener asentamientos no solo en Gush Katif (la colonia israelí en la Franja desmantelada en 2005), sino en toda Gaza, fomentando la mayor emigración posible, enviándolos a sus países de origen, y para los terroristas, nada de emigración, nada, simplemente matarlos uno por uno”, ha aseverado una de las figuras con más peso político en el Gabinete actual.