Con algunos equipos ya iniciando sus pretemporadas y otros, como el Unicaja, a punto de hacerlo, cabe recuperar un clásico del verano: el listado de … malagueños que, esta temporada 2026-27, competirán en la Liga Endesa. Desde hace años, tristemente, pueden contarse con los dedos de una mano los jugadores de nuestra provincia en la élite. Y aunque cara a la nueva campaña, Málaga contará con un integrante más que el pasado curso, la cifra sigue siendo pobre. Esta campaña, serán cuatro: Alberto Díaz, con el Unicaja; Francis Alonso, con el Breogán; Rubén Guerrero, con el Burgos, y Mario Saint-Supéry.
El único en la tierra, como capitán del cuadro cajista, seguirá siendo Alberto Díaz. El base sigue anclado al club de su vida, con el que espera retirarse en su momento. La que comienza será nada menos que su 16ª temporada en la ACB (y su 13ª en el Unicaja) a sus 32 años, desde que en la 2011-12 debutase con el primer equipo en Liga, con 18 años y 3 meses. Esta última, aun a pesar de sufrir molestias y lesiones, promedió: 5,7 puntos (55,8% de acierto en el tiro de dos), 3 asistencias y 9,4 de valoración, manteniendo la regularidad de las cifras durante su carrera.
En años recientes, Málaga contó con jugadores como Pepe Pozas (histórico de la competición y retirado en 2023) o Jakub Urbaniak (pasó fugazmente por el Gran Canaria y partió a la NCAA), pero en la pasada campaña fueron 3 los malagueños: Díaz, Rubén Guerrero y Francis Alonso, y este último brilló por encima del resto en el que fue el año de su regreso a la ACB con el Breogán. El escolta firmó la mejor temporada de su vida, lo que catapultó su imagen. Fue el máximo estandarte de su equipo y de los jugadores nacionales más valorados de toda la competición.
Díaz disputará su 13ª temporada como cajista, Alonso seguirá en el Breogán, Guerrero se muda al Burgos y Saint-Supéry aterriza en el poderoso Valencia
Concretamente, acabó la liga regular siendo el 4º español en el ‘ranking’ de ‘MVP’, sólo por detrás de Ricky Rubio, Jaime Pradilla y Santi Yusta. De contar a Melwin Pantzar, criado en España ante de raíces suecas, sería el 5º. Su promedio fue de 14,6 puntos (48,5% en tiro de dos y 42,5% en triple y 13,8 de valoración. Su renovación por un año más fue obvia. Esta que comienza será la su 6ª temporada en la ACB tras disputar 3 partidos con el Fuenlabrada en la 2019-20.
Dos mudanzas
Por otro lado, para Rubén Guerrero será su octava temporada en la ACB desde que en la campaña 2018-19 disputase sus primeros 3 partidos con el Unicaja. Tras no renovar con el Granada, el pívot marbellí firmó el pasado verano por un Andorra con el que acabó teniendo un rol secundario. Promedió poco más de 7 minutos y medio en pista, 2 puntos, 2,1 rebotes y 9 de valoración. Esta temporada, el pívot marbellí reforzará la zona del Burgos, por lo que seguirá un año más en ACB. Su estatura (2,13), el ser jugador nacional y su experiencia en la Liga a sus 30 años son sus principales bazas.
Y la principal novedad de esta campaña es la de uno de los fichajes ‘bomba’ de este mercado estival. Mario Saint-Supéry, una de las mayores perlas que ha dado la cantera cajista, puso fin a su período en la NCAA (pese a su cuantioso contrato), y aceptó la llamada del ambicioso proyecto del campeón de Liga Valencia. Cabe recordar que, cuando el malagueño dio el paso de marcharse a Estados Unidos, el Unicaja perdió sus derechos tras tensas negociaciones. El movimiento del club de Juan Roig, que lo firma por 4 temporadas, ha resultado un varapalo para muchos cajistas que anhelaban ver crecer al cajista en su tierra. De darse algún día, habrá que esperar para ello. Esta será la 5ª temporada del rinconero en la ACB tras debutar en la 2021-22 con el Unicaja, aunque realmente, será su segunda como jugador de pleno derecho tras su año cedido en Manresa, donde promedió 8,3 puntos, 2,1 asistencias y 8,4 de valoración.
Que año tras año la presencia de malagueños sea tan escasa invita a una reflexión continua sobre los problemas de los jugadores de la provincia para llegar al profesionalismo. ¿Falta de recursos o de apoyo económico en los clubes? ¿Malas decisiones? ¿Falta de compromiso o desilusión por parte de los deportistas? ¿Fuga de talentos al extranjero? Muchas preguntas y pocas y complejas soluciones.
