Las manchas son una de las principales preocupaciones de la piel durante el verano, cuando aumenta la exposición solar y también el riesgo de que determinadas pigmentaciones se hagan más visibles. Pero, aunque utilicemos SPF 50, existen otros factores que pueden hacer que aparezcan o empeoren.
La Dra. Mayte Truchuelo, dermatóloga del GEDET y del Grupo Pedro Jaén, explica cuáles son los principales errores al protegernos del sol, qué papel juegan las hormonas y qué activos pueden incorporarse a la rutina para ayudar a mantener una piel más uniforme.
Mayte Truchuelo: «La fotoprotección debe ser de todo el cuerpo aunque queramos evitar solo las manchas de la cara»
Utilizar un protector solar de amplio espectro y SPF 50+ es uno de los pilares para prevenir las manchas, pero la cantidad y la frecuencia con la que lo aplicamos también son determinantes.
«Los errores más frecuentes son quedarnos cortos en cantidad de aplicación y fallos en la reaplicación del fotoprotector», explica la dermatóloga. Por eso, no basta con aplicar el producto una vez antes de salir de casa: es necesario reaplicarlo correctamente y especialmente después de actividades que puedan reducir su eficacia.
La especialista también insiste en evitar las horas centrales del día y combinar el fotoprotector con medidas de protección física, como el sombrero.
Pero existe otro detalle menos conocido: la fotoprotección no debería limitarse al rostro, aunque sean las manchas faciales las que queremos prevenir.
«Es importante recordar que la fotoprotección debe ser de todo el cuerpo aunque queramos evitar solo las manchas de la cara», señala Truchuelo. La exposición solar en otras zonas puede contribuir indirectamente a la activación de los melanocitos y favorecer el empeoramiento de las manchas faciales.
A esto se suman otros factores que pueden favorecer la pigmentación. «Los estrógenos favorecen la aparición de manchas», explica la especialista. Por ello, situaciones como el embarazo o determinados tratamientos hormonales pueden influir. Algunos medicamentos también pueden hacerlo, aunque con menor frecuencia.
«La vitamina C, la niacinamida y el ácido kójico pueden ayudar a mejorar las manchas»
La prevención no termina con el protector solar. Una rutina cosmética adecuada puede complementar la fotoprotección mediante activos dirigidos a mejorar la pigmentación y favorecer una piel más uniforme.
Entre los ingredientes que destaca la Dra. Truchuelo se encuentran la vitamina C, la niacinamida, el ácido kójico, los alfa-hidroxiácidos y el ácido tranexámico.
«La combinación con activos que bloqueen la formación de melanina o aceleren su degradación será también muy importante», explica. La dermatóloga añade que «la combinación de distintos activos suele obtener efectos más potentes que si solo aplicamos uno».
También es importante, según la especialista, que estos ingredientes estén formulados en las concentraciones y vehículos adecuados para favorecer su penetración.
En este contexto se encuentra Radiant, de SmartKer, un sérum pensado para pieles secas, apagadas y con aspecto cansado.
Su fórmula combina KeratinasaPB333, vitamina C y ácido kójico, una combinación orientada a mejorar la luminosidad y el aspecto general de la piel.
El producto incorpora la tecnología SmartKer, que, según los datos facilitados por la marca, puede multiplicar hasta nueve veces la retención de activos en la piel. Además, Radiant comunica resultados de un 80% de piel más luminosa y un 95% más hidratada en sus evaluaciones.
SmartKer Daily puede utilizarse como primer paso después de la limpieza, antes del resto de productos de la rutina, aplicándolo suavemente sobre rostro, cuello y escote. Puede utilizarse tanto de día como de noche.
De esta manera, el sérum puede incorporarse a una rutina preventiva en la que la fotoprotección continúa siendo el primer paso, mientras que los activos cosméticos complementan el cuidado de la piel.
«Los remedios caseros pueden irritar la piel y empeorar las manchas»
Otro de los riesgos durante el verano está en intentar combatir las manchas con remedios caseros que circulan por redes sociales. Limón, bicarbonato o exfoliaciones agresivas pueden provocar irritación y terminar produciendo el efecto contrario al que buscamos.
«Los remedios caseros con mucha frecuencia producen dermatitis de contacto irritativa», advierte Truchuelo. Esta irritación puede provocar hiperpigmentación postinflamatoria, es decir, manchas más oscuras en una zona que ha sufrido una agresión.
Por eso, la prevención también pasa por no irritar la piel y evitar tratamientos improvisados, especialmente después de una exposición solar intensa.
Cuando las manchas ya han aparecido, la dermatóloga explica que existen tratamientos eficaces, aunque deben adaptarse a cada caso. «Como dermatólogos nos encanta el uso de peelings despigmentantes o láseres específicos», señala. La elección dependerá del tipo de mancha y será necesario valorar qué tratamiento es el más adecuado.
Para el día a día, la especialista resume la prevención en una rutina sencilla: «Uso diario de fotoprotección de amplio espectro y SPF 50+, combinado con fotoprotección oral y sombrero». A esto añade durante el día un sérum que combine activos como vitamina C, ácido tranexámico y niacinamida, mientras que por la noche recomienda algún activo renovador epidérmico suave, como los alfa-hidroxiácidos.
Y hay una última cuestión que no debe pasarse por alto: no todas las manchas son simplemente un problema estético. La dermatóloga recomienda consultar ante un lunar que presente asimetría, bordes irregulares, color negro o diferentes colores, un diámetro superior a seis milímetros o evolución, como crecimiento, picor o sangrado.
También conviene revisar cualquier herida que permanezca durante más de un mes sin cicatrizar.
La cantidad aplicada, la reaplicación, la protección física, evitar las horas centrales y mantener una rutina adecuada pueden marcar la diferencia para llegar a septiembre con una piel más uniforme.