Saben aquell inauguró una tendencia en el cine de España: el biopic de cómicos emblemáticos en nuestro país. Eugenio fue el primero y Chiquito de la Calzada, esta vez en forma de serie, será el próximo gracias a TVE y Alfonso Sánchez. En medio, queda ¿Es el enemigo?, sobre Gila, disponible gratis en RTVE Play.
Pese a que el título es inconfundible para cualquiera que haya visto el monólogo más conocido del madrileño, ¿Es el enemigo? se estrenó como La película de Gila. Presente en los Goya gracias a la nominación como mejor actor revelación de su protagonista, Óscar Lasarte, ¿Es el enemigo? La película de Gila gozó de buenas críticas.
Su director es Alexis Morante, todo un experto en el mundo del documental: ante su cámara, ha desfilado David Bisbal o Héroes del silencio, además de rodar Camarón: Flamenco y revolución, sobre el mítico cantaor. En cambio, pese a que Morante sea uno de los coguionistas de ¿Es el enemigo? La película de Gila, al fondo de todo está el propio Gila, que convirtió su vida en un chiste para vivir y sobrevivir.
¿De qué trata ‘¿Es el enemigo?: La película de Gila’?
En 1936, Gila no tenía por delante demasiadas preocupaciones. Acababa de cumplir los 17 años y se planteaba su futuro. Vivía en Madrid, en una zona relativamente tranquila, y su existencia carecía de preocupaciones. No obstante, el estallido de la guerra lo hace empuñar un fusil para defender, como voluntario, a la República.
¿Es el enemigo? La película de Gila se basa en gran medida en Y entonces nací yo: Memorias para desmemoriados, en la que da cuenta de su biografía durante la guerra. Uno de los episodios más recordados, y que figura en la película, lo ha reciclado palabra por palabra pero a viva voz el propio Gila, y comienza así: “Me fusilaron, pero me fusilaron mal”.
La película protagonizada por Óscar Lasarte muestra a un Gila que, como el protagonista de La vida es bella, tiene que recurrir al humor para amortiguar la tragedia de la guerra. Por supuesto, sus vivencias en el frente se volcarían en el inolvidable monólogo bélico, pionero en cierta medida en nuestro país en la cultura de la stand up, y que ha terminado desbancando al contador de chistes que representaban Eugenio o Chiquito de la Calzada.