Daniella Bustamante Echevarría cumple este lunes 17 de agosto 18 años.Una fecha especialmente significativa para la única hija en común de Paula Echevarría y David Bustamante, que llega a la mayoría de edad después de un verano en el que, poco a poco, ha comenzado a mostrarnos una faceta hasta ahora mucho más desconocida. Y entre sus primeras publicaciones hay algo que no ha tardado en llamar nuestra atención: su pasión por la moda y un estilo que inevitablemente recuerda al de su madre.

Durante años, sus padres han tratado de preservar al máximo su intimidad, pero la joven ha comenzado recientemente a compartir imágenes de su día a día en las redes sociales. Un escaparate que también nos ha permitido descubrir su armario. Vestidos blancos, faldas largas, tops lenceros, vaqueros y prendas de inspiración bohemia forman parte de una estética que podría encajar perfectamente entre los looks estivales de Paula Echevarría.

Daniella Bustamante y Paula Echevarría comparten mucho más que su pasión por la moda

Si hay una prenda que resume especialmente bien esta conexión entre madre e hija son los vestidos blancos de inspiración ibicenca. Daniella ha demostrado que este clásico del verano también ocupa un lugar privilegiado en su maleta, apostando por diseños blancos con encajes, transparencias y detalles artesanales.

Una estética estrechamente vinculada a Charo Ruiz Ibiza, una de las firmas que desde hace años forma parte del vestidor estival de Paula Echevarría. De hecho, uno de los vestidos blancos que ha lucido Daniella procede del armario de su propia madre, convirtiéndose en la mejor prueba de que entre ambas no solo existe inspiración estilística, sino también prendas compartidas.

El blanco, los tejidos ligeros y los detalles de encaje son habituales en los estilismos de verano de la actriz y ahora parecen haber conquistado también a su hija. Una conexión especialmente evidente cuando Daniella apuesta por este tipo de vestidos para sus jornadas junto al mar, demostrando que el estilo ibicenco continúa pasando de una generación a otra.

Faldas bohemias y tops lenceros, otras claves de su armario

Pero el estilo de Daniella Bustamante no se limita a los vestidos. Entre las imágenes que ha ido compartiendo encontramos otra combinación que también podría llevar perfectamente Paula Echevarría durante sus vacaciones: falda larga blanca y top de aire romántico.

Las faldas amplias, vaporosas y con volantes se han convertido en uno de los grandes básicos del verano y Daniella las incorpora a su armario con una estética relajada. En uno de sus estilismos la combina con un top amarillo claro de tirantes, consiguiendo uno de esos conjuntos sencillos que funcionan tanto para recorrer una ciudad durante las vacaciones como para una cena informal.

También hay espacio para una fórmula mucho más urbana y que madre e hija conocen bien: vaqueros y top lencero. Daniella Bustamante ha lucido unos jeans con un top negro de tirantes rematado con encaje, demostrando que no necesita recurrir a prendas especialmente complicadas para construir sus estilismos.

El resultado vuelve a conectarla con el estilo de Paula, que durante años ha convertido los vaqueros en uno de los pilares de su vestidor y acostumbra a combinarlos con prendas femeninas, blusas especiales o tops que elevan el denim.

De su graduación a La Velada del Año

Este nuevo interés por sus looks llega, además, después de varios meses importantes para Daniella. La joven terminó Bachillerato y superó la PAU antes de comenzar una etapa que coincide precisamente con su mayoría de edad.

En su graduación ya consiguió que todas las miradas se dirigieran hacia su elección de moda. Para una fecha tan especial apostó por un vestido en amarillo pastel, de silueta ajustada y con una falda de acabado vaporoso, mientras Paula Echevarría escogía para acompañarla un traje blanco. Dos propuestas diferentes con las que madre e hija volvieron a demostrar su complicidad.

También las vimos juntas en un evento de Pantene, donde Daniella eligió un conjunto blanco compuesto por una parte superior estructurada y pantalones fluidos, mientras que su madre apostaba por un espectacular vestido de inspiración años veinte cubierto de bordados y brillos.

Sin embargo, uno de los looks que mejor refleja el estilo que Daniella está construyendo es el que escogió para acudir a La Velada del Año VI. Para la cita combinó unos vaqueros de pernera relajada con un top amarillo claro sin mangas y añadió un pañuelo estampado a modo de cinturón.

Este último detalle aporta al estilismo ese punto bohemio y desenfadado que encontramos también en otros conjuntos que ha publicado. Además, demuestra que Daniella está incorporando a su vestidor algunas de las tendencias que triunfan entre las chicas de su generación sin renunciar a esos básicos que también encontramos continuamente en el armario de Paula.

Una nueva etapa al cumplir 18 años

La mayoría de edad llega para Daniella Bustamante coincidiendo con un momento de importantes cambios. Después de haber mantenido durante años un perfil mucho más discreto, ha comenzado a construir una presencia pública propia y a compartir una pequeña parte de su vida y sus looks.

A ello se suma su fichaje por TWIC (The Wolf Is Coming), agencia de representación e influencer marketing, según adelantó hace unas semanas El Español, un movimiento que apunta a que podremos conocer mucho más de esta nueva faceta durante los próximos meses.

Daniella llega así a los 18 años con una estética que comienza a definirse. Hay influencias propias de su generación, pero también una clara predilección por el estilo bohemio, los vestidos ibicencos, los vaqueros, las prendas lenceras y las faldas largas que inevitablemente nos lleva hasta Paula Echevarría.

Y quizá el mejor símbolo de esa conexión esté precisamente en esas prendas que ya comparten. Porque antes incluso de alcanzar la mayoría de edad, Daniella ha descubierto uno de los grandes privilegios de tener como madre a uno de los rostros más vinculados a la moda de nuestro país: poder abrir las puertas de su armario y hacer suyas algunas de sus prendas más especiales. ¿Estaremos ante la próxima María Pombo o Dulceida?