17/08/2026
Actualizado a las 13:47h.
La noche del domingo se llevó a Jam Albarracín y con él desaparece una de las figuras esenciales para entender la historia musical del último medio siglo en la Región. Músico, compositor, periodista cultural y crítico musical, José Ángel Martínez Albarracín falleció a los 66 años en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, donde permanecía ingresado desde hacía dos semanas. Deja una hija, Ada, y una huella profunda en varias generaciones de músicos, lectores y aficionados. Sus amigos, compañeros, conocidos y admiradores lo despedirán hoy, a partir de las 12.00 horas, en la sala 8 del tanatorio de Jesús, en Espinardo, y a las 19.00 horas a través de una ceremonia civil en el mismo lugar.
Nacido en Caravaca de la Cruz en 1960, Jam tuvo el privilegio de vivir la música desde ambos lados de la barrera: primero como protagonista y después como cronista. Con apenas veinte años fundó Farmacia de Guardia, la banda que acabaría convirtiéndose en uno de los grupos más importantes de la escena murciana de los años ochenta. Cantante, bajista y compositor, contribuyó a forjar un sonido propio que trascendió las fronteras nacionales y llegó a tener una notable repercusión en países latinoamericanos como Perú.
Tras la disolución del grupo, continuó vinculado a la creación musical a través de proyectos como La Guardia Roja y Arma Joven. Fue también productor, impulsor de artistas y uno de los pioneros de la profesionalización del sector musical murciano. Su firma quedó asociada a trabajos de grupos como Overdrive, Anónimos o Abuela Dinamita, además de dirigir la agencia de management Rockway y formar parte durante dos años de la multinacional discográfica BMG.
Pero fue en el periodismo donde encontró otra forma de hacer música. Vinculado durante más de un cuarto de siglo a LA VERDAD, inició su trayectoria en el recordado suplemento juvenil ‘Evasión’ y acabó convirtiéndose en una de las voces más autorizadas de la información cultural en la Región. Entre 1995 y 2021 publicó centenares de críticas, entrevistas y reportajes que ayudaron a contar la evolución de la música murciana y española.
Jam escribía con el conocimiento de quien había estado sobre los escenarios. Escuchaba con atención, preguntaba con inteligencia y mantenía intacta la curiosidad por descubrir nuevos talentos. Esa pasión le acompañó también en su apoyo a todo tipo de concursos de promoción del talento joven como Rendibú y Creajoven, en muchas ocasiones como jurado y descubridor. Su pasión también impulsó otros proyectos como murciarock.com, el programa radiofónico ‘Stereojam’ o el espacio televisivo ‘La Jam Evasión’, además de sus colaboraciones en medios especializados de ámbito nacional.

Jam Albarrcín (2i), junto a otros míticos de la escena cultural murciana (Emilio Chicheri, Ginés Piñero, Chema Espejo y Sebastián Mondéjar), en la presentación del libro de Patricio Peñalver en el bar Ítaca de Murcia.
(Vicente Vicéns / AGM)
Profesor ocasional, conferenciante y divulgador incansable, impartió cursos de periodismo musical y compartió sus conocimientos en instituciones como la Universidad de Murcia, el Museo de Bellas Artes o la Fundación Pedro Cano. Su vinculación con La Mar de Músicas fue igualmente estrecha, como pudo verse en la última edición del festival cartagenero dedicado a Ecuador, una de las citas culturales a las que siempre estuvo ligado.
Recibió el Premio Leyenda de los Premios de la Música Narciso Yepes, un reconocimiento a una trayectoria que había contribuido decisivamente a construir la memoria musical de la Región, como reconoció el jurado.
Hoy Murcia pierde a uno de sus grandes narradores culturales. Un músico que supo reinventarse como periodista sin dejar nunca de ser músico. Quedan sus canciones, sus artículos y el recuerdo de una pasión contagiosa por la música. Queda, en definitiva, la obra de alguien que dedicó toda una vida a escuchar, contar y defender aquello que más amaba.