Como cada 17 de agosto, el acto institucional en recuerdo de las víctimas de los atentados islamistas de hace nueve años se ha visto perturbado por la acción de un grupo de independentistas que han enarbolado sus banderas y carteles en los que se acusa al Estado de estar detrás de aquellos ataques que se saldaron con 16 víctimas mortales y seis autores materiales abatidos por parte de los Mossos.

La Assemblea Nacional Catalana (ANC) y la fantasmal entidad «17A Exigim Responsabilitats» eran los convocantes de la minúscula pero ruidosa protesta, que se ha llevado a cabo sin el menor respeto el acto institucional que ha reunido a diversos representantes políticos (Salvador Illa ha delegado en la consejera de Interior, Núria Parlon), representantes de las asociaciones de víctimas y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.


Relacionado

A diferencia de los demás años, el homenaje no se ha podido hacer en las Ramblas porque el popular paseo está en obras. La plaza de San Jaime ha sido el escenario del protocolario minuto de silencio. Acto seguido, la veintena de manifestantes prorrumpió en gritos, consignas e insultos y algunos se encararon de manera agresiva con el diputado de Vox Juan Garriga, que les ha reprochado su falta de respeto.

Los manifestantes también han insultado a Sílvia Orriols, la alcaldesa de Ripoll, la localidad gerundense en la que nacieron o se criaron algunos de los terroristas del 17-A. El acto ha estado presidido por el presidente del Parlament, el indultado y amnistiado Josep Rull, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.