Hay imágenes que documentan un acontecimiento y otras que consiguen conservar también la emoción de quien estuvo detrás de la cámara. João Machado, fotógrafo portugués, eligió la Laguna de los Peces, en la provincia de Zamora, para inmortalizar el eclipse total de Sol del pasado 12 de agosto, y el resultado es una colección que convierte unos segundos extraordinarios en memoria gráfica.

Machado se desplazó expresamente hasta este enclave sanabrés para seguir uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los últimos años. Desde el mismo punto y utilizando una focal de 300 milímetros, fue capturando las distintas etapas del eclipse hasta construir una secuencia cronológica formada por doce fases.

La composición principal presenta esas imágenes avanzando en sentido horario. El propio fotógrafo precisa que la disposición elíptica y la separación entre cada uno de los soles responden a una interpretación gráfica y no pretenden reproducir a escala ni el movimiento aparente del astro ni el tiempo real transcurrido entre las fotografías.

Pero más allá de la técnica, hubo un instante en el que el fotógrafo tuvo que enfrentarse a una decisión difícil de incluir en cualquier planificación previa.

eclipse joao
eclipse joao

Había preparado las exposiciones con antelación, calculado los parámetros y previsto prácticamente cada paso. Sin embargo, cuando llegó la totalidad, todo cambió.

Durante aquellos segundos, Machado tuvo que escoger entre seguir mirando a través de la cámara o apartarse del visor y contemplar directamente un espectáculo difícilmente repetible.

«Por unos segundos tuve que elegir entre continuar fotografiando y detenerme simplemente a mirar», explica.

Y quizá precisamente ahí resida buena parte del valor de estas fotografías. No son únicamente el resultado de una preparación técnica, sino también las imágenes que logró conservar mientras vivía personalmente uno de esos momentos en los que la naturaleza obliga a olvidar durante unos segundos cualquier guion.

El conjunto remitido a Zamora News recoge cuatro perspectivas diferentes del fenómeno: la secuencia completa de doce fases, la totalidad, el instante de salida de la totalidad y el creciente parcial aproximándose al horizonte.

Todo ello fotografiado desde uno de los grandes espacios naturales de la provincia, la Laguna de los Peces, que durante aquella jornada se convirtió también en privilegiado observatorio hacia el cielo.

La presencia de un fotógrafo llegado desde Portugal vuelve a poner además de manifiesto la capacidad que tuvo el eclipse para atraer hasta Zamora a visitantes de distintos lugares que buscaron en la provincia un punto desde el que vivir y documentar un acontecimiento excepcional.

Machado ha autorizado expresamente a Zamora News la publicación editorial de estas imágenes relacionadas con el eclipse, siempre con el correspondiente crédito visible.

Y quedan las fotografías.

Doce pequeños soles que cuentan una historia completa. La luz que desaparece, la oscuridad que llega durante unos instantes y el Sol que vuelve poco a poco sobre el horizonte de Sanabria.

Porque aquel 12 de agosto miles de personas miraron hacia arriba en Zamora. João Machado decidió además intentar conservarlo para siempre.

Fotografías: João Machado