El estallido presupuestario de la Euroliga ha adquirido un nuevo rango este verano. El Panathinaikos se ha llegado a plantear de forma «seria» la fantasía … de fichar a Nikola Jokic, uno de los cinco mejores jugadores de baloncesto de todo el mundo en el último lustro. El zambombazo lo reveló su presidente, el excéntrico Dimitris Giannakopoulos, y lo corroboró el agente del pívot serbio, el poderoso Misko Raznatovic. «Llevo 30 años trabajando en esto y nunca había visto una oferta como esta», reconoció a los medios serbios. Pese a todo, ni siquiera la consideraron. El tres veces MVP de la NBA no piensa aún en volver a Europa así como tampoco Russell Westbrook ha estimado mejor opción fichar por el Hapoel Tel Aviv con 38 años en lugar de retirarse.

Las dos extravagancias de los clubes con mayor presupuesto de la Euroliga junto al Olympiacos responden al potencial financiero de sus mecenas. La máxima competición continental continúa plagada de empresarios ricos al frente de instituciones deportivas como Ofer Yannay en el conjunto israelí. Multimillonarios sin problemas para invertir sin adquirir beneficios económicos directos, mientras los ingresos generales continúan al alza. El promedio es de 22,3 millones para la temporada que arrancará en septiembre, un 14% más que en la anterior.

La fusión de ambas consideraciones genera que la Euroliga avance hacia una nueva edición de récord a nivel económico. Según las fuentes consultadas, el gasto medio en plantillas está muy cerca de rebasar los 15 millones de euros netos a pesar de que la capacidad financiera del Besiktas, el nuevo participante, sea inferior a la del desvanecido Mónaco, que era de los que ya rondaba los 14 millones. Equipos como el Panathinaikos superan con facilidad y abundancia esa cantidad, mientras otros como el Asvel quedarán lejos de la élite de la riqueza europea.

Muchos contratos de dos millones

«Ahora cualquiera puede ganar 2 millones de euros. Si (Dejan) Bodiroga volviera de su retiro, creo que le darían 2 millones de euros», expresó el exbaskonista Dejan Kamenjasevic en el medio serbio Mozzart Sport. El mandatario del Dubái explicaba con sarcasmo la selva en la que se ha convertido fichar en la Euroliga. Y asegura de forma tajante, pese a lo que se pueda pensar por formar parte de los opulentos Emiratos Árabes Unidos, que no son uno de los cinco clubes más ricos de la Euroliga. Aún así, su presupuesto les da para idear una plantilla de 19 jugadores, pagar un millón de euros de cláusula para reclutar a Shengelia, 400.000 por Diakite u ofrecerle a Xavi Pascual uno de los salarios más altos que ha percibido nunca un entrenador en Europa, con más de tres millones.

Las directivas del Fenerbahce y del Hapoel ya han admitido que han aumentado su presupuesto este verano, superando los 20 millones. También lo hacen los dos griegos, Olympiacos y Panathinaikos, que vuelven a protagonizar varios de los mejores fichajes. Jean Montero y Codi Miller-McIntyre en el bando rojiblanco o Sylvain Francisco y Guerschon Yabusele en el conjunto del trébol. La reconstrucción del Real Madrid apunta a ser todo lo contrario a económica, con nada menos que 17 jugadores en plantilla a falta de un exterior. Algo parecido a lo que ocurre en el Efes de Laso. En el segundo escalón, quien más apunta a crecer es el Maccabi. Según el diario Israel Hayom, han logrado un aumento de alrededor de seis millones de euros. Diez jugadores del club israelí ganarán al menos un millón de dólares netos en la próxima temporada, con Daniel Theis a la cabeza.

El Zalgiris continuará con su progresión sostenida y esta temporada contará con un millón de euros más (tres en total) solo procedente de la ciudad de Kaunas. El Valencia será otro de los clubes que logrará un presupuesto récord, por encima de los 10 millones de euros netos, con los que ha logrado la cesión de Armoni Brooks por nada menos que 2,2 millones.

El Kosner Baskonia quedará por detrás. Josean Querejeta anunció en este periódico que el presupuesto será de 22 ó 23 millones. Más de diez irán dedicados a la plantilla, dentro del umbral de sus mejores cifras históricas. Y con la diferencia sobre la gran mayoría de sus contendientes de apenas sufrir pérdidas a final de temporada.

Sin un límite salarial duro

El Asvel, que empezó el verano hablando de un presupuesto total de casi 60 millones de euros, se quedará en torno a 20, sin mucho más que para cumplir con el mínimo. Es al club al que más jugadores le quedan por incorporar, aunque son muy pocos los que dan por cerrada la plantilla en el momento de empezar las pretemporadas. París, de nuevo con un presupuesto modesto, y Virtus de Bolonia, con un reseñable bajón de recursos, son otros de los clubes que no tienen opción de tirar de chequera a la hora de fichar.

Pese al mecanismo de control financiero implantado en 2024, la tendencia del exceso de gasto parece que no cambiará al menos en los cursos venideros. Los trece clubes accionistas acordaron flexibilizar el fair play financiero y eliminar el límite salarial más exigente previsto para el curso 2027-2028. Esto supondría que no se podría pagar a la plantilla más del 60% de los ingresos. La Euroliga no ha descartado aplicarlo, pero esperará a ver cómo se resuelve el proyecto de la NBA en Europa. El año pasado, con un límite salarial más blando, Panathinaikos, Olympiacos, Hapoel Tel Aviv y Efes tuvieron que pagar compensaciones a los demás por pasarse de presupuesto. Una multa más anecdótica que dolorosa.