Fábrika Fan echará el cierre tras nueve años de actividad en el casco histórico de Santiago. El establecimiento, situado en el número 17 de la rúa Orfas, ha colgado ya el cartel de «Liquidación» con el objetivo de dar salida al máximo stock posible antes de poner punto final a una etapa que comenzó en 2017.
La propietaria pretende prolongar el periodo de liquidación hasta el invierno para vender buena parte de la mercancía que permanece en el establecimiento. La tienda, que durante estos años ha ofrecido ropa, complementos, libros, música, gadgets, cosmética y productos de artesanía, se suma así a los negocios que han ido desapareciendo de las calles de la zona monumental.
«Un peche sempre conleva unha sensación de tristeza; o negocio xa non daba, co cal xa non quedaba outra», explica una de las trabajadoras, que forma parte del equipo desde la apertura del comercio. El próximo 27 de octubre, Fábrika Fan cumplirá nueve años de actividad.
La presión del comercio electrónico
Entre las principales causas que explican el cierre, la encargada de la tienda señala la transformación que ha experimentado el sector textil y, especialmente, el crecimiento de las ventas por Internet. Plataformas como Amazon o Zalando, apunta, han incrementado la presión sobre los pequeños establecimientos al poder ofrecer determinados productos a precios con los que resulta difícil competir. «Moitas veces venden o mesmo produto moito máis barato, xa que manexan volumes moito máis grandes», explica.
A esta situación se suma la capacidad de las grandes plataformas para aplicar importantes descuentos cuando un artículo no obtiene los resultados esperados, una estrategia que, según la trabajadora, resulta mucho más difícil de asumir para un pequeño comercio. «Internet é un mundo de tigres», describe.
El problema no se limita, sin embargo, a la competencia del e-commerce. Los costes asociados a mantener un establecimiento en el centro de Santiago constituyen otra de las dificultades para los comerciantes. «Os prezos prohibitivos dos alugueres tampouco axudan. É moi difícil aguantar», lamenta la trabajadora.
El periodo de liquidación está poniendo además de manifiesto una paradoja que, según la encargada, se repite cuando un pequeño comercio anuncia su cierre. La afluencia de clientes aumenta precisamente cuando el negocio está a punto de desaparecer. «Moita xente entra e comenta: “Ai, que pena que pechedes”, pero nunca mercaron na tenda. Só se vende cando estás liquidando», relata.
La trabajadora asegura que muchos consumidores utilizan los establecimientos físicos para conocer los productos antes de adquirirlos posteriormente a través de Internet. «Moita xente vén, proba, e logo compra nas plataformas», subraya.
Más locales vacíos en la zona vieja
El cierre de Fábrika Fan se produce además en un entorno en el que cada vez resulta más habitual encontrar bajos comerciales sin actividad en diferentes calles del casco histórico. La situación es especialmente visible en algunos de los principales ejes comerciales de la zona vieja, donde negocios tradicionales han ido desapareciendo mientras algunos locales permanecen cerrados durante largos periodos. «Só hai que dar un paseo pola zona vella para comprobar cantos baixos están sen actividade», señala la encargada.
La tienda de la rúa Orfas afronta ahora sus últimas semanas o meses de actividad. La liquidación permitirá a los clientes adquirir los productos disponibles en el establecimiento antes de que Fábrika Fan cierre definitivamente sus puertas.
Su desaparición deja también una reflexión sobre el futuro del pequeño comercio en la zona vieja de Santiago: la competencia de las grandes plataformas digitales, los cambios en los hábitos de consumo y el coste de mantener un local en una zona céntrica forman un escenario cada vez más exigente para los negocios independientes.
Fábrika Fan será, así, el próximo comercio en abandonar una calle y un casco histórico que continúan buscando el equilibrio entre actividad comercial, visitantes y la supervivencia de los establecimientos que mantienen vivo su tejido urbano.