La televisión de proximidad atraviesa uno de sus peores momentos en el Estado español. La Comunidad de Madrid no cuenta prácticamente con ningún proyecto privado dedicado a contar la actualidad de sus municipios, mientras Cataluña perdió en 2023 su último gran canal privado autonómico con el cierre de 8TV. El espacio que durante décadas ocuparon pequeños empresarios y editores locales ha terminado en manos de canales comerciales de dudoso gusto o proyectos de vocación estatal.