El Hospital Universitario de Navarra (HUN) ha atendido en las últimas horas nueve casos de gastroenteritis aguda que comparten un mismo antecedente epidemiológico: la ingesta de un alimento elaborado con huevo en un establecimiento del Casco Viejo de Pamplona. Fuentes de Salud Pública explican que varias personas comenzaron a acudir a Urgencias con síntomas compatibles con esta patología, lo que activó un protocolo para confirmar si se trataba de un brote de gastroenteritis de origen alimentario. De los nueve afectados, seis permanecen ingresados en el HUN, mientras que el resto ha recibido el alta tras ser atendido en el servicio de Urgencias.

El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha abierto una investigación para determinar el origen del brote y esclarecer las circunstancias que han podido provocar esta intoxicación alimentaria.

«Preocupados» en el establecimiento

Desde el establecimiento del Casco Viejo en el que se originó el brote confirman que un inspector de sanidad acudió al local para recoger muestras que serán analizadas con el objetivo de identificar el foco de la intoxicación. Además, se ha activado un protocolo de trazabilidad de pedidos: se ha notificado a la empresa proveedora de los huevos lo ocurrido, aunque, por el momento, «no se sabe si es con ese huevo o no, o si ha llegado desde la empresa», apuntan desde el bar. De hecho, señalan que también les ha llegado que otra clienta —que desayuna habitualmente en el establecimiento y suele pedir la misma tostada— ha tenido que acudir a Urgencias tras consumir un plato elaborado con huevo del mismo proveedor. «No podemos acusar a nadie, ni al proveedor, ni a quien cocina, ni a nadie, porque de momento no sabemos mucho más», explica una de las trabajadoras, que añade que tanto el proveedor como el gerente y el resto de la plantilla se encuentran «bastante preocupados». En este sentido, el establecimiento ha retirado la media docena de huevos que todavía quedaba en el local para evitar nuevos casos y poder analizar también esa caja.

Por otro lado, la trabajadora señala que, al recibir los productos, siguen un protocolo de recepción que respeta la cadena de frío y aplica distintas medidas de prevención, como no mantener estos alimentos más de tres días en la nevera, con el fin de evitar episodios como el registrado el pasado domingo. Además, han decidido no elaborar pintxos con huevo fresco durante esta semana y sustituirlo por ovoproducto pasteurizado (huevina).