Novak Djokovic está a punto de estrenar su documental, bajo el nombre de ‘The Wolf in the Winter’. Precisamente, la elección de este título representa mucho más que una simple decisión, ya que, para el tenista serbio, supone un reflejo de su infancia y de la forma en la que creció.
‘Nole’ es originario de Belgrado y su infancia estuvo marcada por los conflictos de las guerras yugoslavas. Sus padres trabajaban en un centro turístico de montaña cerca de Kosovo, a más de cuatro horas en coche de Belgrado, donde residía Novak con sus otros dos hermanos.
De día daban clases de esquí y por la noche servían pizza en su restaurante, tal y como explicó la BBC. Por ello, el serbio ha estado siempre muy vinculado a la montaña.
Una infancia marcada por las montañas
«Por eso creo que este título, y el nombre del documental, también refleja mi infancia y la forma en la que crecí», explicó el tenista, que atendió a SPORT en una entrevista en la que habló sobre varios aspectos de su infancia.
«Me crié en las montañas y pasaba mucho tiempo allí, tanto en verano como en invierno», explicó Djokovic.«Me encanta el invierno y, cuando era joven, también esquiaba. Así que tiene un significado muy especial, auténtico y simbólico para mí y para mi vida», añadió el tenista.
Esa mirada hacia el pasado y a su infancia también le lleva a recordar al niño que un día comenzó a soñar con convertirse en tenista profesional.
Un niño que tenía grandes ambiciones, aunque difícilmente podía imaginar hasta dónde llegaría su carrera. Diez Abiertos de Australia, siete Wimbledon, cuatro US Open y tres Roland Garros. ¿Quién podía imaginar algo así?
«El pequeño Novak soñaba con convertirse en tenista profesional, ganar Wimbledon y llegar a ser número uno del mundo. Pero no creo que aquel joven Novak llegara a imaginar que todas esas cosas acabarían sucediendo», reconoce.
Diez Abiertos de Australia, siete Wimbledon, cuatro US Open y tres Roland Garros
Décadas después, Djokovic puede mirar atrás y darse cuenta que aquellos sueños terminaron convirtiéndose en realidad. Muchos Grand Slams en su palmarés, el número uno del mundo y una carrera histórica forman ahora parte de una trayectoria que el propio tenista observa con perspectiva y gratitud.
«Así que creo que estaría muy feliz, orgulloso y emocionado. Pero también estaría agradecido, muy agradecido por todas las experiencias, tanto buenas como malas, por las que he pasado y que hemos intentado compartir a través de la película«, añade.
Gracias a las vivencias que compartió el serbio en esta entrevita para SPORT, se puede intuir que el documental no solo servirá para conocer la faceta deportiva del de Belgrado, sino que también será una ventana a sus orígenes y a las experiencias que marcaron su crecimiento.
Una mirada al pasado para recordar a aquel niño que vivió una infancia complicada y que soñaba con llegar a lo más alto, con el paso de los años, terminó cumpliendo aquellos sueños que entonces parecían tan lejanos.