Los cuatro jóvenes fallecidos y el quinto gravemente herido en el trágico accidente de este pasado lunes en la N-122, cerca de Bulbuente, regresaban a Zaragoza tras haber pasado el fin de semana en la localidad soriana de Salduero «prestando ayuda» en un campamento de verano. Según ha podido saber HERALDO, todos ellos tenían entre 18 y 21 años, eran vecinos de la capital aragonesa y habían obtenido el título de monitores de tiempo libre de la mano de Ymca Zaragoza, asociación a la que estaban «completamente vinculados».