Tras dieciséis temporadas consecutivas dirigiendo sin descanso desde la banda, Jagoba Arrasate afronta un inusual periodo estival de reflexión. El técnico vasco pasó anoche por los micrófonos de El Partidazo de COPE para repasar la actualidad de los banquillos, desvelar los motivos que frenaron su llegada al Rayo Vallecano y detallar su reciente viaje internacional de la mano de Carlo Ancelotti.

Durante la charla con Joseba Larrañaga, el preparador reconoció los contactos formales y las largas reuniones mantenidas con el presidente del club franjirrojo, Martín Presa. Pese al entendimiento mutuo y a confesar su debilidad histórica por la atmósfera genuina de Vallecas —un reconocimiento que, matizó, viene de lejos—, la operación no fructificó y la entidad madrileña optó finalmente por otra vía para su banquillo.

El viaje a Río de Janeiro y la estrecha relación con Carlo Ancelotti

El foco de la entrevista transcurrió hacia las vivencias recientes del técnico en su etapa de desconexión. Arrasate desveló los detalles de su viaje a Río de Janeiro, invitado expresamente por Carlo Ancelotti, con quien cultiva una sólida y fluida relación personal.

Durante su estancia en tierras brasileñas, el preparador aprovechó para empaparse de la metodología de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y visitar el histórico estadio de Maracaná. Una inmersión de primer nivel internacional que le ha servido para enriquecer su librillo táctico y continuar formándose durante estas semanas de descanso antes de asumir un nuevo reto profesional.

Vida en Pamplona

En un plano más secundario de su actualidad personal, el técnico confirmó que continuará fijando su residencia permanente en Pamplona. Con esta decisión, el de Berriatua mantiene su firme arraigo a la capital navarra, consolidando su vinculación con un territorio donde ha asentado su proyecto vital mientras aguarda el destino adecuado para regresar a los banquillos.