«Nos lo han robado todo. Absolutamente todo. Telescopios, cámaras especializadas, fuentes de luz láser e instrumentos que hemos tardado más de dos años y medio en desarollar. Se lo han llevado todo. Nos han dejado con el camión vacío». Este es el desesperado lamento que lanza el astrofísico italiano Federico Landini tras sufrir un robo tras el viaje realizado a España para estudiar el eclipse de sol del pasado 12 de agosto.
Según explica el científico en una llamada con EL PERIÓDICO, el camión con el que habían viajado a Javalambre, en Teruel, fue saqueado en el trayecto de vuelta a Italia durante una parada en Perpinyà. «Se han llevado material valorado en más de 50.000 euros. Lo hemos perdido todo. Estamos desesperados», afirma el astrofísico en una conversación con este diario en la que pide dar a conocer su historia para intentar así localizar los objetos robados en caso de que los ladrones intenten venderlos en el mercado negro.
El astrofísico Federico Landini denuncia el robo en Perpinyà de más de 150 objetos, entre ellos equipos ópticos y ordenadores
El equipo de Landini, del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia (INAF), viajó a España unos días antes del eclipse para preparar sus estudios científicos sobre el fenómeno. Para ello, explican, viajaron a bordo de una furgoneta carga de material científico altamente especializado como, por ejemplo, un espectrómetro de última generación que llevaban más de dos años y medio desarrollando para estudiar en detalle la corona solar.
«No sé cómo lo hicieron, pero se lo llevaron todo. Hablamos de cajas muy voluminosas que podían pesar más de 50 kilogramos cada una»
El viaje de ida hacia Javalambre ocurrió sin incidencias. Y la observación del eclipse fue «aún mejor» de lo que esperaban ya que, gracias a los instrumentos desplegados, pudieron realizar todavía más observaciones de las que habían planeado en un principio. Pero todo se complicó durante la vuelta a casa. A medio camino entre Teruel y Turín, cuando los científicos decidieron buscar un lugar donde pasar la noche.

Federico Landini posa junto a su equipo en Javalambre, Teruel, durante el eclipse de sol del pasado 12 de agosto. / Cedida
Los astrónomos italianos, aún cargados de la emoción del eclipse, decidieron parar en Perpinyà para pasar la noche. Encontraron un hotel para pernoctar. En la reserva, vieron que contaba con servicio de parking privado. Pero al llegar, cuando el reloj ya indicaba que había pasado la medianoche, se encontraron con que estaba lleno y que, además, no tenía capacidad para albergar una furgoneta de grandes dimensiones como la suya. Fue entonces cuando los científicos decidieron dejar el furgón aparcado en la calle, confiando en que estaban «en una zona residencial tranquila», muy cerca del lugar donde se iban a alojar y, sobre todo, conscientes de que en muy pocas horas iban a retomar el viaje hacia Italia.
Robo «incomprensible»
Al día siguiente, antes de las ocho de la mañana, Landini y su equipo ya estaban de vuelta a la furgoneta con la intención de completar el trayecto hacia Turín. Y fue ahí cuando descubrieron que habían sido saqueados. «No sé cómo lo hicieron, pero se lo llevaron todo«, relata el científico. «Hablamos de cajas muy voluminosas que podían pesar más de 50 kilogramos cada una. No había material que saltara a la vista ni objetos de lujo sino instrumentos especializados como dispositivos ópticos que dejan pasar solo un rango muy pequeño de luz, filtros para los telescopios y gafas para el eclipse. No entiendo cómo se lo han podido llevar todo», comenta. Entre los objetos robados, explican, destacan desde telescopios solares hasta lentes altamente especializadas y monturas valoradas en más de 10.000 euros cada una.

Instrumento científico utilizado por Landini para la observación del eclipse. / Cedida
«Lo único que no se llevaron fue un telescopio de 2,5 metros de largo. Todo lo demás, se ha esfumado. Es incomprensible que se hayan podido llevar tal cantidad de material en tan poco tiempo y pasando totalmente desapercibidos», explica Landini tras interponer denuncia ante las autoridades italianas y francesas y contactar con varios medios de comunicación para denunciar los hechos. En total, según se constata en la denuncia, se apunta al robo de más de 150 objetos entre instrumental científico y objetos logísticos como, por ejemplo, trípodes, cajas de herramientas, taladros y cables de diversa índole. En el listado remitido a la policía también figuran dos ordenadores portátiles como un Lenovo y un MacBook así como varias tarjetas de memoria.
El equipo de investigación italiano solicita colaboración ciudadana para localizar el material robado, que incluye equipos de alta tecnología para el estudio del sol
El único consuelo, afirma el científico, también afiliado al Observatorio Astrofísico de Turín, es que los datos obtenidos durante la investigación del eclipse están, en su mayoría, a salvo. «Hemos perdido cosas almacenadas en los ordenadores y las tarjetas de memoria pero buena parte de la información está guardada en la nube así que, por lo menos, nos tranquiliza saber que el trabajo no ha sido en vano«, comenta el especialista. Entre ellos, el primer espectro completo de la corona solar jamás captado en la historia. «Duele ver cómo un viaje tan emocionante acaba así. Deberíamos estar celebrando los éxitos del eclipse y no hablando de un robatorio», comenta el astrofísico mientras lamenta lo ocurrido y pide colaboración ciudadana para localizar los telescopios robados.
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