Vanesa Lorenzo divide su vida entre sus responsabilidades como madre y su propio emprendimiento. Y es que la mujer de Carles Puyol se estableció, hace mucho tiempo, junto a su pareja en Andorra, donde llevan una vida pegada a la montaña y en constante contacto con la naturaleza. «Me levanto con las peques muy temprano, me lavo la lengua si quieres detalles [ríe], las llevo al cole y luego paso muchas horas de despacho con el ordenador», contó en una entrevista a El Mundo.

«Vivo al lado de la montaña y eso me permite hacer descansos de pantallas: salgo, toco los pies en la tierra, hago mini-breaks de respiraciones conscientes que me ayudan a focalizar. También soy una loca de los tés y no faltan en mi rutina», apostilló. Además, dependiendo del evento, le gusta «disfrutar de horarios establecidos para acostarme y levantarme pronto porque me generan bienestar, y a mis hijas también». En su día a día, hay algunas que son innegociables; como pasar tiempo junto a sus hijas y hacer deporte.

La rutina de Vanesa Lorenzo

«He notado un cambio bestial desde que hago fuerza con pesas dos veces por semana y lo combino Pilates Reformer. No sólo físicamente, también en el yoga: tener más masa muscular me permite hacer posturas más exigentes. La flexibilidad no lo es todo; muchas asanas piden una musculatura fuerte. También me siento mejor en la vida diaria: cargo las maletas en el avión sin ayuda, sujeto bien a los perros… y mentalmente también viene genial. Intento prácticas cortas pero intensas porque son las más efectivas», confesó al mencionado diario. Sobre la maternidad, Vanesa intenta «hacerlo lo mejor» que puede.

«Cuando me voy, mis hijas me echan mucho de menos, y yo a ellas. Entienden que es mi trabajo y mi estilo de vida porque lo han visto desde pequeñas. Pero he dicho muchos ‘no’ desde que soy madre; no puedo mantener el ritmo de antes. Hay trabajos internacionales que he dejado porque no quiero estar yendo y viniendo de Nueva York como una loca teniendo dos hijas. Cuando eres madre hay que elegir y poner una balanza; no vale todo si quieres estar presente», añadió a El Mundo.

«Vivo al lado de la montaña y eso me permite hacer descansos de pantallas»

Vanesa comenzó a trabajar a los 11 años en publicidad y cine. A los 18 dio el salto internacional tras convertirse en la imagen de la firma Pepe Jeans en París. Fijó su residencia entre Barcelona y Nueva York, desfilando y trabajando para firmas como Yves Saint Laurent, Emporio Armani, Dior o L’Oréal, y apareciendo en portadas de revistas internacionales como Vogue, Elle, Harper’s Bazaar y GQ. Se graduó en Diseño de Moda por el Istituto Europeo di Design (IED). En 2012 lanzó su propia marca homónima de ropa, obteniendo el premio Prix Marie Claire como Mejor Diseñadora Novel en 2013. Más adelante también ha colaborado en colecciones cápsula infantiles y proyectos de marcas.

En 2016 publicó el libro Yoga, un estilo de vida, una guía práctica sobre hábitos saludables y yoga, disciplina que practica habitualmente y divulga a través de sus plataformas y redes. Mantiene una relación desde finales de 2012 con el exfutbolista del F. C. Barcelona Carles Puyol. La pareja formalizó su matrimonio y tiene dos hijas en común, Manuela y María. La familia reside en Andorra. Vanesa combina su labor como modelo y comunicadora con una filosofía centrada en el ejercicio físico, el yoga y la movilidad activa. La rutina de Vanesa Lorenzo en Andorra gira en torno a un ritmo de vida pausado, muy enfocado en la salud, la naturaleza y la conciliación familiar junto a Carles Puyol y sus dos hijas, Manuela y María.

Mantiene una disciplina diaria de yoga. Cuando el clima lo permite, traslada sus rutinas y estiramientos a terrazas o parajes naturales con vistas a los Pirineos, compartiendo a menudo estas sesiones en sus redes sociales. El entorno andorrano condiciona su actividad física según la época del año: senderismo y caminatas en primavera/verano, e itinerarios por la nieve y esquí en invierno. Además, sigue una alimentación centrada en productos frescos, orgánicos y de temporada, cuidando la preparación de menús equilibrados para toda la familia. De forma general, prioriza el acompañamiento diario de sus hijas al colegio y las actividades extraescolares. Ha destacado en entrevistas que la escala de Andorra le permite optimizar los tiempos de desplazamiento y disfrutar de un ritmo mucho más ágil que el de grandes metrópolis como Madrid, Nueva York o Barcelona.

También, gestiona a distancia sus compromisos profesionales en el mundo de la moda, la redacción de contenidos sobre bienestar y sus colaboraciones de imagen. Mantiene un espacio de trabajo en su residencia adaptado para la creación de proyectos y reuniones virtuales. El estilo de vida de Vanesa Lorenzo se define por la búsqueda del equilibrio, el bienestar integral y el contacto constante con la naturaleza. Tras años de ritmo vertiginoso en las capitales globales de la moda (como Nueva York o París), ha evolucionado hacia un modelo de vida más consciente, pausado y familiar.

Es instructora y practicante habitual de yoga —formada en la tradición Astanga—. concibe el ejercicio no solo como un mantenimiento físico, sino como una herramienta de salud mental y autorregulación emocional. Además, defiende una alimentación basada en productos frescos, de temporada y preferiblemente ecológicos. Evita los ultraprocesados y aboga por el equilibrio sin restricciones extremas, promoviendo la comida real (real food) en el ámbito familiar. Junto a Carles Puyol, da prioridad absoluta a la vida en familia y a la educación de sus dos hijas (Manuela y María). Fomenta un estilo de crianza en libertad, lejos de las pantallas, muy enfocado en el aprendizaje a través del juego, la lectura y la exploración del entorno exterior.

Al residir en Andorra, su día a día está marcado por la montaña, el aire puro y las actividades al aire libre —como el senderismo, esquí y paseos diarios—. Aunque sigue vinculada a la industria del lujo y la moda, su visión del vestidor es minimalista y atemporal. Aboga por prendas de calidad, la sostenibilidad textil y el concepto de «armario cápsula».