Los Premios Profesionales Autonómicos de música reconocen la excelencia académica e interpretativa del alumnado que finaliza las Enseñanzas Profesionales de Música en conservatorios y centros autorizados y el alicantino Joan Aracil se ha hecho con este premio en la categoría de Instrumentos de Púa tocando la mandolina.

Joan es un profesor de instituto de 46 años que dedica parte de su vida a la música. Pertenece al Conservatorio Profesional de Música «Guitarrista José Tomás» de Alicante (centro más premiado del certamen) y se presentó al concurso sin expectativas. Ahora tiene el galardón en casa.

Joan forma parte del Conservatorio Profesional de Música "Guitarrista José Tomás" de Alicante

Joan forma parte del Conservatorio Profesional de Música «Guitarrista José Tomás» de Alicante / JORGE MASANET FOTOGRAFIA

Historia personal

El camino musical de Joan comenzó formalmente con la guitarra, llegando a titularse como profesor superior de guitarra en 2001. «Soy un guitarrista reconvertido», cuenta el músico. Hace 13 años se inició por curiosidad en la mandolina. Sin embargo, apenas pudo cursar mes y medio de clases, pues tuvo que interrumpir su formación por caer enfermo de cáncer. Años después, tras superar el tratamiento y aprobar las oposiciones de secundaria para ser profesor de instituto, retomó la música y volvió a coger la mandolina. Desde entonces ha ido a curso por año en el conservatorio.

Los Premios Profesionales Autonómicos suelen galardonar a músicos jóvenes, no porque haya ningún tipo de criterio ni trato de favor por ellos, sino porque es más probable participar a una edad temprana debido a la cantidad de responsabilidades que adquieres al crecer. Por ello, el caso de Joan es un poco más especial, pues no solo tiene 46 años, sino que además combina la música con ser profesor de instituto y padre de un hijo. Aunque quizá querría poder dedicarle más tiempo, Joan ensaya alrededor de 1 hora al día. «Primero atiendo a mi familia, preparo las clases del instituto e igual que otro dedicaría el tiempo que le sobra a leer o estar con el móvil, yo me pongo a tocar», asegura Joan.

Categoría de Instrumentos de Púa

Al igual que ocurre con otras categorías como Percusión, donde un músico puede tocar vibráfono, batería, marimba… en la especialidad de Instrumentos de Púa ocurre lo mismo, engloba varios instrumentos de cuerda pulsada. Aunque fue premiado con mandolina, Joan participó interpretando también piezas con bandurria y mandolina con acompañamiento de guitarra. Para acceder al premio debía presentar un programa de 30 minutos con un mínimo de 3 obras de 3 periodos históricos distintos. Joan interpretó Allegro de la Suite en Re menor WK0 208 de Karl Friedrich Abel (1723-1787) con bandurria, Balada para Piazzolla de Vincent Beer-Demander (1981) con mandolina y Mare Sonata (Pacífico-Índico-Atlántico) de Jürg Kindle (1960) y Capriccio Spagnuolo de Carlo Munier (1859-1911) con mandolina acompañada de guitarra.

Criterio de selección

En los Premios Profesionales Autonómicos no se da una victoria por descarte, se trata de un procedimiento más exigente. Aunque Joan era el único aspirante en la especialidad de Instrumentos de Púa, el premio no se otorga de forma automática por el mero hecho de ser el único. Para que el tribunal conceda el reconocimiento, es imprescindible alcanzar una calificación mínima de 9,5 sobre un máximo de 10. De hecho, en otras categorías donde solo participaba un aspirante, el galardón quedó desierto al no alcanzarse dicho nivel. Ser uno de los alumnos con Premio Extraordinario en tu comunidad es lo que te abre formalmente las puertas para presentarte y competir en los Premios Nacionales de Música, por lo que algunos aspirantes dedican mucho tiempo para poder optar al reconocimiento.

Joan alcanzó la califiación mínima para ser galardonado

Joan alcanzó la califiación mínima para ser galardonado / JORGE MASANET FOTOGRAFIA

Es complicado compaginar actividades que requieren de tanto tiempo al día, pero Joan lo consigue y, sin tener mayores pretensiones, ha sido premiado con el instrumento que comenzó a tocar por casualidad y una enfermedad le hizo desplazar por un tiempo.

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