El nombre de Flavien Enzo Boyomo continúa acaparando focos en las oficinas de El Sadar. Desde su aterrizaje en Pamplona procedente del Real Valladolid, el central franco-camerunés se ha consolidado como un activo diferencial y uno de los pilares indiscutibles de la retaguardia rojilla. Una condición de indiscutible que, de la mano de su notable rendimiento, ha provocado un flujo constante de intereses procedentes tanto de la Serie A como de la Premier League. Casi desde que llegó. Pero en Osasuna tienen claro que no le dejará salir si no saca rédito interesante con una cifra que se acerque a la cláusula.
Ante los repetidos acercamientos y sondeos de clubes dispuestos a pescar en el mercado estival, la postura del Club Atlético Osasuna se mantiene inquebrantable. La entidad navarra remite a cualquier club interesado directamente a los 25 millones de euros en los que está fijada su cláusula de rescisión. O por lo menos a una cifra que se le acerque.
Desde la planta noble del estadio se tiene claro que el central no saldrá a cualquier precio. Los dirigentes rojillos han dejado trascender que no facilitarán la salida del jugador si el montante de las ofertas no se acerca de manera significativa al importe de su cláusula, blindando así a un futbolista por el que el club ya abonó cinco millones en su día —más variables recientes por objetivos de partidos— y consciente de que el Real Valladolid conserva un 10% de la plusvalía de una futura venta.
El contexto contractual de Boyomo ha estado rodeado además de una planificación estival cuanto menos singular. El defensa ha tenido que superar un verano atípico, marcado por un plan físico específico de trabajo al margen para lograr coger su mejor forma física de manera más rápida. Además, ahora su competencia ha aumentado significativamente con la llegada de Rockson Yeboah y la cesión de Willy Kambwala, que se hará oficial próximamente. De esta manera Ramis tendrá cinco centrales para dos puestos (no ha probado ningún día a jugar con defensa impar).
Los próximos días serán interesantes para saber qué acaba ocurriendo.