El mercado de la Liga Femenina Endesa se ha convertido este verano en un auténtico carrusel. Más de 100 fichajes aparecen ya en la fotografía de las 16 plantillas cuando todavía queda más de mes y medio para que la competición empiece. Ahí, a pesar de haber realizado hasta cinco incorporaciones (Carla Brito, Aisha Sheppard, Yarden Garzon, Kristine Vitola y Astou Ndour), el Casademont Zaragoza es uno de los equipos que más ha podido mantener su estructura con respecto a la pasada temporada. Así que imagínense los demás. Muchas caras nuevas y muchos equipos prácticamente renovados en su totalidad.

La construcción de las plantillas ha tenido esta vez una dificultad añadida. El mercado internacional del baloncesto femenino está cambiando a enorme velocidad y los clubes europeos ya no compiten únicamente entre ellos por las mejores jugadoras. El crecimiento de los salarios en la WNBA y la aparición de competiciones como Project B o Unrivaled hacen que cada vez se compliquen más los fichajes para los clubs españoles.

En medio de este panorama, el Casademont Zaragoza no se ha quedado, ni mucho menos, quieto, pero sí ha evitado una revolución. De hecho, el conjunto aragonés es el equipo de la Liga en el que, con ocho, más jugadoras siguen del pasado curso: Mariona Ortiz, Merritt Hempe, Nadia Fingall, Veronika Vorackova, Laia Flores, Helena Oma, Nerea Hermosa y Ornella Bankolé. El que más de cerca le sigue es el IDK Euskotren, que mantiene siete jugadoras y solo ha hecho, por el momento, tres fichajes. El Jairis, por su parte, conserva un sólido bloque de seis jugadoras.

Los rivales

En el otro extremo, como clubs que le han dado la vuelta a sus plantillas como un calcetín, aparecen, curiosamente, dos de los grandes rivales del Casademont Zaragoza. El que se lleva la palma es el Meins Avenida (antiguo Perfumerías). En el equipo salmantino, de hecho, solo hay una superviviente, Claudia Soriano. El resto, todo fichajes, hasta 9 por el momento y entre los que destacan dos viejas conocidas del Príncipe Felipe como Stephanie Mawuli y Davinia Ángel. El Valencia Basket no se ha quedado muy atrás y en el enemigo íntimo de las aragonesas, además del cambio en el banquillo de Rubén Burgos por Torralba, veremos ocho caras nuevas, aunque para los seguidores del Casademont serán Helena Pueyo y siete más. La balear ha cambiado este verano de bando para reforzar a un equipo en el que también destaca la vuelta de Alicia Flórez tras su exitosa cesión en Lugo y su actual paso por la WNBA.

Cambiar más o menos la plantilla no es sinónimo de nada y ni un caso ni otro garantiza victorias, pero sí que, al menos en el inicio del curso, el Casademont debería sufrir menos y coger carrerilla antes que el resto de sus contrincantes.

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