El Barça tiene encarrilada la llegada de Dominik Livakovic, aunque su incorporación no es ahora mismo una prioridad. Según ha podido saber SPORT, el club azulgrana ya ha enviado una oferta formal al Fenerbahçce por el guardameta croata, que ve con muy buenos ojos la posibilidad de vestir de azulgrana.

La operación, sin embargo, está supeditada a la situación económica del Barça. La portería es en estos momentos la última de las preocupaciones de Deco, que tiene otros frentes por resolver en la plantilla y no contempla realizar ningún esfuerzo que pueda comprometer el margen salarial disponible. El hecho de haber enviado, a diferencia de la gran mayoría de operaciones, no significa que el club azulgrana vaya a ficharlo con total seguridad, por lo que dependerá del devenir del mercado.

Así pues, si en las próximas semanas el Barça consigue situarse en una posición cómoda y dispone de margen suficiente, la operación por Livakovic se ejecutará. Si no es así, el club no dará el paso. En los despachos consideran que tienen la situación controlada y, sobre todo, no tienen ninguna prisa.

La planificación de la portería está enfocada principalmente al medio plazo. Wojciech Szczesny entra en su último año de contrato y la intención del Barça es contar, llegado el momento, con un guardameta de garantías que pueda acompañar y competir con Joan García.

En caso de ficharlo, primero se le cederá

La fórmula que maneja el Barça pasa por cerrar su incorporación y buscar posteriormente una cesión durante una temporada, permitiendo al internacional croata mantener continuidad y minutos antes de incorporarse definitivamente a la disciplina azulgrana el próximo verano, coincidiendo con el final del contrato de Szczesny.

Por parte del futbolista existe una predisposición total. Livakovic está encantado con la posibilidad de jugar en el Barça y permanece pendiente de los próximos movimientos. El acuerdo con el Dinamo facilita el camino, pero la decisión final dependerá exclusivamente de las cuentas azulgranas.

El Barça, por tanto, tiene la oportunidad preparada, pero no siente la necesidad de precipitarse. Si la situación económica permite ejecutar la operación con comodidad, Livakovic será azulgrana. Si no, el club esperará e irá en busca de otras opciones.

Andy Bara, un gran aliado

En la operación aparece nuevamente una figura muy conocida en los despachos del Barça. Andy Bara mantiene desde hace años una excelente relación con la dirección deportiva azulgrana y especialmente con Deco y Joan Laporta. Una relación construida a través de diferentes operaciones y que ha permitido generar mucha confianza entre las partes.

El agente croata ha participado en movimientos importantes para el Barça durante los últimos años, entre ellos operaciones relacionadas con Dani Olmo y Joan García. Dentro del club valoran especialmente las facilidades que ha puesto siempre para encontrar soluciones, incluso cuando las negociaciones han atravesado momentos complicados.

Uno de los ejemplos más claros fue todo lo sucedido alrededor de Dani Olmo. En una situación especialmente delicada, Bara mantuvo la calma y siguió trabajando junto al Barça para intentar resolver los problemas que fueron apareciendo. Esa actitud reforzó todavía más una relación que ya venía de lejos.

Ahora sus caminos podrían volver a encontrarse alrededor de Livakovic. La buena sintonía existente entre Bara y el Barça puede ayudar a facilitar una operación que, de manera muy discreta, lleva moviéndose desde hace semanas. El club azulgrana ha dado el primer paso con su oferta y desde Zagreb existe voluntad para negociar. Queda camino por recorrer, pero las partes están predispuestas a entenderse.