Toni Nadal fue el artífice de uno de los mejores tenistas de todos los tiempos, su sobrino Rafa Nadal. Su relación de tío y sobrino estuvo marcada por una elevada exigencia para convertirlo en una auténtica estrella.

Mezclar familia y trabajo no siempre es la fórmula ideal y, como todo llega a su fin, la relación profesional de Rafa y Toni también lo hizo en 2017.

Desde los 15 hasta los 31 años, compartieron las alegrías y las tristezas de una carrera marcada por las dificultades físicas de Rafa Nadal. Pero siempre bajo el paraguas de la exigencia y el lema de que «sin método, orden, voluntad, esfuerzo y sacrificio no son posibles ni el genio ni el triunfo», tal y como apuntó Toni antes de desvincularse del equipo.

Rafa Nadal

Rafa Nadal / Archivo

Una marcha agridulce tras la entrada de Carlos Moyá

Su marcha fue muy polémica por la manera en la que se produjo. La incorporación de Carlos Moyá a la dupla formada por Toni y Francis Roig hizo que su tío, que hasta la fecha había sido su entrenador principal, se sintiera relegado y sin mucho más que aportar al equipo.

No obstante, Toni también señaló que su retirada fue fruto de un cúmulo de cansancio: «No es desgaste, pero ahora, después de tantos años dando vueltas por el mundo, todo cuesta un poco más», explicó el técnico balear, aunque no se sabe si lo hizo como una forma de desmarcarse de la polémica.

«Toni ha sabido sacarle el máximo partido»

A pesar de que sus métodos no han sido los más flexibles, es cierto que Toni modeló al jugador que fue su sobrino. Un aprendizaje que dio sus frutos: «Rafa es un competidor extraordinario, con unas condiciones increíbles, pero Toni ha sabido sacarle el máximo partido», reivindicó en su día el segundo técnico del mallorquín, Francis Roig.

Roig, quien ahora es entrenador de grandes estrellas del circuito como Iga Swiatek, explicó que añadir otra persona al equipo era algo positivo para el jugador: «Hay que contemplar la decisión con naturalidad. Son muchos años y a Rafa puede venirle bien tener nuevos puntos de vista. Además, seguro que Toni no se desliga del todo», aclaró el técnico.

«Lo que ha hecho Toni es excepcional. Sin él no se podría entender lo que significa Nadal y este tal vez no hubiera logrado lo que ha logrado», destacó Roig sobre las enseñanzas de Toni.

Ningún entrenador como Toni

«Cuando ves que un tenista ha evolucionado constantemente… Metodologías hay muchas, pero él ha sabido siempre qué tiene entre manos y ha conseguido sacarle el máximo jugo, sobre todo desde el punto de vista emocional. Rafa es el mejor deportista de la historia a nivel mental», comentaba.

Nadal y Toni

Nadal y Toni / Agencias

«No deja pasar ni un detalle, por eso es duro y pesado. No admite la negatividad ni las excusas». Toni ha sido el encargado de forjar la personalidad y el carácter que ha tenido Rafa como jugador. Su educación se ha basado, como él mismo dice, en la «cultura del esfuerzo y en el respeto hacia el rival, sea quien sea, el número uno del mundo o el 100″.

Roig no solo destacó la faceta de enseñanza deportiva de Toni, sino también el apoyo que le ha dado a nivel moral: «Siempre que Rafa ha necesitado hablar, él ha estado ahí. Para él, todo depende de la disposición que uno tenga hacia las cosas. Él cree que tanto lo bueno como lo malo depende de uno mismo y se lo ha sabido inculcar».

«Toni siempre ha ido un poco a contracorriente»

Es cierto que actualmente no hay ningún entrenador que aplique métodos como los que en su día aplicó el tío de Nadal. Por ello, «Toni aporta una visión muy distinta de la de los técnicos de ahora. Él siempre ha ido un poco a contracorriente».

«Cuando las cosas no han ido bien, él ha sabido llevarlo con más naturalidad que nadie. Y cuando Rafa sufrió la ansiedad, hace años, el que más le ayudó para revertirlo fue él», apostilló Roig.