Hay películas que consiguen convertir una noche cualquiera en una auténtica aventura. Jumanji, estrenada en 1995 y protagonizada por Robin Williams, es una de ellas. Una historia de fantasía, acción y humor que se convirtió en uno de los grandes títulos familiares de los años 90 y que todavía conserva buena parte de su encanto.

La película comienza cuando Alan Parrish descubre un misterioso juego de mesa llamado Jumanji. Lo que parece un entretenimiento inocente esconde, sin embargo, un poder extraordinario: cada tirada puede liberar en el mundo real todo tipo de criaturas y acontecimientos imposibles.

Tras quedar atrapado durante décadas dentro del juego, Alan regresa al mundo cuando dos niños encuentran el tablero y deciden continuar la partida. A partir de ese momento, detener el caos dependerá de que completen el juego y consigan llegar hasta el final.

Jumanji

Dirigida por Joe Johnston, este film combina aventuras, suspense, humor y efectos especiales para construir una película especialmente entretenida, con una premisa que sigue funcionando décadas después de su estreno.

Pero uno de sus grandes atractivos es Robin Williams. Su interpretación de Alan Parrish aporta al personaje una mezcla de energía, humor y ternura que convirtió al protagonista en uno de los papeles más recordados de su carrera.

El león Aslan y Edmund Pevensie (Skandar Keynes) en 'Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario. Foto: Disney

El reparto se completa con Kirsten Dunst y Bradley Pierce, que interpretan a los hermanos Judy y Peter, además de Bonnie Hunt en el papel de Sarah, una pieza fundamental para completar la partida.

La película también destaca por su capacidad para jugar con uno de los grandes deseos de la infancia: que aquello que sucede en un juego puede hacerse realidad. El problema es que, en Jumanji, esa fantasía tiene consecuencias bastante más peligrosas de lo esperado.

Fotograma de la película Jumanji.

Fotograma de la película Jumanji.

Tristar Pictures

Tristar Pictures

Con animales salvajes, persecuciones, estampidas y situaciones cada vez más disparatadas, la cinta mantiene un ritmo constante y apuesta por el entretenimiento sin complicaciones.

Es precisamente esa mezcla de aventura y nostalgia la que ha permitido que siga encontrando nuevos espectadores con el paso de los años. Por ello, es ideal disfrutar esta película por la noche en Netflix porque es perfecta para dejarse llevar: tiene aventura, humor, fantasía y una buena dosis de melancolía.

Una historia pensada para entretener a diferentes generaciones al mismo tiempo en tan solo 1 hora y 44 minutos. Jumanji es, en definitiva, una invitación a jugar. Pero conviene recordar una cosa antes que empezar: una vez comenzada la partida, hay que terminarla.