A partir del 1 de octubre entrarán en vigor importantes cambios que afectarán a los conductores españoles. El Consejo de Ministros ha dado luz verde a una reforma del Reglamento General de Circulación cuyo objetivo es reforzar la seguridad vial y reducir el número de accidentes que se producen en las zonas urbanas.

Una de las principales modificaciones impulsadas por la Dirección General de Tráfico (DGT) se centra en las intersecciones. La nueva normativa introduce cambios destinados a aumentar la protección de los peatones en aquellos cruces donde existe un mayor riesgo de accidente.

Desaparece el semáforo ámbar intermitente en estos casos

Hasta ahora, en determinadas intersecciones, los conductores podían encontrarse con un semáforo en amarillo intermitente al mismo tiempo que los peatones tenían luz verde para cruzar. Esta situación podía provocar momentos de peligro, ya que obligaba a los conductores a extremar la precaución y respetar la prioridad de quienes atravesaban la calzada.

Con la entrada en vigor de la reforma, esta peligrosa combinación desaparece por completo. En estos casos, el ámbar intermitente será sustituido por una luz roja fija para los vehículos que realicen ese giro, permitiendo así que los peatones puedan cruzar con mayores garantías de seguridad.

Saltarse este semáforo supondrá cometer una infracción castigada con una multa de 200 euros y la retirada de cuatro puntos en el permiso de conducir.

Cambios para bicicletas y conductores profesionales

La reforma también incorpora nuevas normas para los vehículos de dos ruedas. Los ciclistas deberán circular por el centro de su carril, una medida dirigida a mejorar su visibilidad y a evitar adelantamientos que puedan ponerlos en peligro.

En las vías que dispongan de varios carriles por sentido, deberán utilizar el situado más a la derecha, salvo cuando necesiten desplazarse para realizar un giro o cuando existan razones relacionadas con la seguridad.

Además, los ayuntamientos podrán permitir que las bicicletas circulen en ambos sentidos por determinadas calles urbanas cuyo límite de velocidad sea de 30 kilómetros por hora.

Otro de los cambios afecta a la utilización del cinturón de seguridad. Hasta ahora, algunos profesionales, como los taxistas, los repartidores de mercancías o los profesores de autoescuela, podían acogerse a determinadas excepciones mientras circulaban por ciudad. La nueva regulación elimina esta excepción y obligará a todos ellos a llevar el cinturón correctamente abrochado durante sus desplazamientos.

Aunque la mayor parte de estas novedades comenzarán a aplicarse el 1 de octubre, algunas medidas tendrán un periodo de adaptación más amplio. La obligación de incorporar sistemas de alumbrado en los patinetes eléctricos y de utilizar cascos homologados en los ciclomotores no será exigible hasta el 1 de octubre de 2027.