El gran incendio forestal de este verano en Extremadura, que afecta a la comarca de Las Hurdes, ha registrado una evolución favorable en las … últimas horas de la tarde, lo que ha permitido a la dirección del Plan de Lucha contra los Incendios Forestales de Extremadura (Plan Infoex) iniciar la desescalada de las evacuaciones. Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) celebrada a las 23.00 horas, el vicepresidente de la Junta de Extremadura y consejero de Emergencias, Abel Bautista, confirmó que los vecinos de las alquerías de Aceitunilla y Erías pueden regresar a sus casas con absoluta libertad de movimiento. Asimismo, los residentes de Cerezal retornan a sus domicilios, aunque deberán mantener confinamiento en el casco urbano. Se atiende así una de las reclamaciones de los vecinos de esta última alquería que pedían poder volver a sus domicilios en la tarde este jueves. También fue atendida su reclamación de volver a contar con suministro eléctrico, ya que la Junta avanzó ayer que el suministro eléctrico regresaba de nuevo a todas las alquerías.

Estas medida de alivio se suma a otras decisiones adoptadas para recuperar la normalidad en la zona. Se ha levantado el confinamiento que pesaba sobre Nuñomoral y sus núcleos de Avellanar y Castillo, devolviendo la libertad de movimiento a sus habitantes.

De las 12 poblaciones que llegaron a estar evacuadas, continúan fuera de sus viviendas los vecinos de cinco de ellas: Horcajo, El Gasco, Martilandrán, Aldehuela y La Fragosa.

A lo largo de la tarde, también se organizaron convoyes supervisados para que los ganaderos de la zona pudieran alimentar a sus animales.

Río Malvellido y despliegue nocturno

El optimismo moderado que se respiraba a última hora en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) se vio justificado por el éxito en los trabajos de extinción en la que era la mayor preocupación de la jornada: el tramo del río Malvellido entre Martilandrán y Cerezal.

Considerado por Bautista como una «línea roja», el objetivo era evitar que el fuego cruzara a la margen izquierda y avanzara hacia Asegur y Casares de Hurdes. La labor conjunta de los efectivos ha logrado contener las llamas en ese punto, deteniendo su avance.

A pesar de la mejoría general, durante la noche se debía mantener la alerta. Un total de 163 efectivos han estado desplegados sobre el terreno. Los medios no se han concentrado en un solo frente, sino que se han distribuído por todo el perímetro debido a la existencia de puntos calientes. La atención se centra en la zona oeste, próxima a Horcajo; en la ya mencionada área del Malvellido; y en el flanco norte de El Gasco, hacia Castilla y León. En esta última zona, Bautista ha precisado que existen dos puntos inaccesibles donde no se podrá actuar durante la noche, a la espera de retomar los trabajos a primera hora de la mañana.

4.250 hectáreas calcinadas

La estabilización parcial de algunos frentes y, sobre todo, la disipación de las densas columnas de humo que impedían la visibilidad, han permitido al operativo hacer un cálculo más preciso del daño medioambiental. La estimación de la superficie afectada se ha actualizado a la baja, situándose en 4.250 hectáreas frente a las 4.800 calculadas en las primeras horas de la tarde.

Pese a la evolución positiva, la prudencia sigue marcando el dispositivo. La Junta de Extremadura mantiene la situación operativa 2 del plan Infocaex y el nivel 2 del plan Infoex, condición indispensable para seguir contando con el apoyo de los efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y de comunidades vecinas como Castilla y León. La evolución del operativo volverá a ser analizada en la próxima reunión del Cecopi, programada para este viernes a las 9.00 horas.